La importancia de Limpiar los Filtros de Nuestro Cuerpo

Nuestro cuerpo es un organismo que está interrelacionado entre sus diferentes partes. Esto que parece evidente, hasta no hace mucho no lo era, llegando a cambiar la filosofía médica, diciendo que “hay enfermos, no enfermedades” incluso  muchos médicos tradicionales han visto como variaban verdades hasta ahora consideradas absolutas.

Nuestras células, son seres vivos, que respiran, se alimentan y generan residuos que pasan a la sangre y llegan a nuestros filtros naturales.

Los filtros del cuerpo humano

Para que el hábitat de cada célula esté limpio  para recibir oxígeno y nutrientes con normalidad, nuestro cuerpo dispone de un “servicio de limpieza” formado por el sistema linfático y, cinco filtros, para desechar los residuos metabólicos de las células, estos son:

 

  • La piel segrega ácido úrico, dióxido de carbono y colesterol con el sudor.
  • Los intestinos excretan residuos de la comida a través de las heces..
  • Los pulmones echan dióxido de carbono.
  • Los riñones hacen lo propio con el ácido úrico a través de la orina.
  • El hígado secreta el colesterol a través de los ácidos biliares.

 

Los nutrientes y sustancias buenas, son filtrados por cada uno de ellos y pasan a la sangre. De estos 5, hay 3 que filtran sin parar nuestra sangre, son: los pulmones, los riñones y el hígado.

El bombeo del corazón, hace que la sangre siempre circule por todo el cuerpo. Estos tres órganos no paran de funcionar mientras estamos vivos y se calcula que pueden llegar a filtrar más de 7000 l de sangre cada día.

Si por algún motivo alguno de los filtros deja de funcionar, los residuos tóxicos se acumulan dentro de nuestro cuerpo e invaden las células que mueren intoxicadas o, se transforman en “cancerígenas”. Esta transformación en cancerígenas es lo único que les asegura seguir viviendo en un medio intoxicado y muy ácido:

Como he comentado antes, si no se cuidan bien, pueden llegar a enfermarse:

  • Los pulmones con el tabaco y la contaminación atmosférica.
  • El hígado con dietas incorrectas, que dificultan la eliminación de colesterol.
  • Los riñones, tomando mucha sal en las comidas, bebiendo poca agua y con enfermedades como la diabetes.

Contaminación de nuestro cuerpo

Los residuos más comunes que contaminan nuestro cuerpo, son por ejemplo:

  • Beber alcohol o bebidas con gas
  • Productos de limpieza tóxicos, que son la mayoría
  • Comer mucha carne (sobre todo procesada) y pocos alimentos crudos y frescos
  • Productos refinados como el azúcar, las harinas y la sal
  • Respirar aire contaminado como el humo de tabaco o el de los coches
  • El consumo de medicamentos o tratamiento farmacológicos agresivos
  • Los conservantes y pesticidas en los alimentos
  • El mal funcionamiento de algún órgano depurativo

A parte de los consejos normales para evitar los tóxicos y los hábitos poco saludables, aquí os dejo algunos más:

  • Evitad el estreñimiento, pero no con laxantes, recurrid a remedios naturales como las semillas de lino, levadura de cerveza, frutas y verduras frescas.
  • Beber bastante agua, ayudará a nuestros intestinos a limpiarse y a limpiar nuestro interior.
  • Mantengamos limpios y sanos el hígado, riñones y pulmones, porque son los que más se afectan cuando nuestro cuerpo está intoxicado porque tienen que trabajar más para depurarlo.
  • Tomad habitualmente, tomillo para los pulmones, boldo, alcachofa y cardo mariano, para el hígado, té verde y cola de caballo para los riñones.
  • Realizad alguna actividad física, andar, correr, subir y bajar escaleras, nadar, lo que importa es movernos.
  • Las bebidas alcohólicas NO, porque deshidratan.
  • Aumentar el consumo de cereales integrales, legumbres, verduras, frutas en la dieta diaria.
  • Dejad de fumar, algo muy importante.

En estos filtros se separan toxinas buenas y malas, entre las segundas están los fármacos, dióxido de carbono, el esmog, que es una combinación de humo, niebla y partículas que hay en la atmósfera de los lugares muy contaminados, la comida y residuos metabólicos, radicales libres etc.

Muchas de las enfermedades  más comunes que tenemos, suelen estar causadas por algún tipo de intoxicación, por ejemplo la retención de líquidos, la hipertensión, el acné o el cansancio, suelen ser síntomas comunes en un organismo intoxicado.

Si los filtros no funcionan bien la sangre estará contaminada afectando a otros órganos y el cuerpo limpio de toxinas garantiza el buen funcionamiento de los órganos, lo que repercute en un aspecto más saludable.

Podemos cuidar nuestros principales filtros:

  • Los riñones, bebiendo mucha agua al día y comiendo alimentos diuréticos, evitando tomar mucha la sal en la medida de lo posible, y bebiendo infusiones.
  • Los pulmones, evitemos el tabaco y el humo de los coches, y también los productos de limpieza tóxicos y los pesticidas. Hagamos ejercicio físico habitualmente.
  • El hígado, evitemos el consumo excesivo de azúcar, sal, alcohol y carne.

Para limpiar nuestro cuerpo y evitar que algunas toxinas lleguen hasta los filtros podemos hacer una limpieza de colon.

Mantener nuestra sangre fluida es importante para que circule por ella el oxígeno, nutrientes y la energía que van a los órganos, porqué  sino estos y los músculos pueden atrofiarse porque no les llega su alimento.

Otras prácticas para cuidar nuestros filtros del cuerpo:

La piel

  • Hidroterapia, en centros termales o en casa llenar la mitad de la bañera y agregar 2kg de sal de mar, o sales de baño.
  • Frotar la piel con un guante de crin y después duchándonos alternativamente con agua fría y caliente. Acabar siempre con el agua fría. Después podemos hidratarnos la piel con algún aceite natural.
  • Drenaje linfático.

Pulmón

  • Tener un humidificador de aire en las zonas más secas.
  • Hacer ejercicios de respiración.

Tomar infusiones de tomillo, té verde, menta, eucaliptus, etc.

  • Beber 2 litros de agua al día, especialmente si tenemos catarros y gripes.

Intestinos

  • Seguir una dieta rica en fibra con agua, verduras, frutas, legumbres y cereales integrales.
  • Hacer ejercicio para posibles parálisis intestinales.
  • Enemas de café y yogur, siempre y cuando no padezcamos de colon irritable.

Riñón

  • Beber caldos antioxidantes.
  • Infusiones de cola de caballo o tomillo…
  • Beber agua de mineralización baja.

Hígado

  • Enemas de café y yogur, si no tenemos problemas de colon irritable.
  • Infusiones de boldo, té verde o comprimidos de alcachofa.

Extraído de  JOSEP MASDEU BRUFAL (Naturópata)

La nutrición como terapia antienvejecimiento.

Desde hace mucho tiempo se ha relacionado la nutrición con el envejecimiento. Esta relación se ha centrado, básicamente, en los estudios de restricción calórica y en la suplementación con sustancias antioxidantes. Más recientemente se han realizado estudios encaminados a estudiar el papel de las grasas en las dieta, desde el punto de vista del estrés oxidativo como terapia antienvejecimiento.

Restricción calórica.

Como se ha descrito antes, la restricción calórica aumenta la vida media en un amplio rango de especies y disminuye la velocidad con que aparecen determinadas enfermedades relacionadas con la edad. Este efecto se lleva a cabo a través de una reducción en el estrés oxidativo. Esto se sustenta, entre otras pruebas, en la observación de que ratones calóricamente restringidos generan un menor estrés oxidativo que sus homólogos alimentados ad libitum, produciendo además un menor índice de oxidación de lípidos, proteínas, y ADN.

La restricción calórica, además previene mucho de los cambios que se produce en relación a la expresión génica durante el envejecimiento, ente los que se incluyen la elevación  en la expresión de las proteínas de shock término y la atenuación de la expresión de la proteína inducida por estrés Hsp70.

La restricción calórica podría ser una potente arma terapéutica para lucha contra el envejecimiento, ya que en un principio cumple con los requisitos exigibles de efectividad frente a la reducción del estrés oxidativo y el retraso del envejecimiento, así como contra las enfermedades asociadas a éste. No obstante, la posible aplicación de la restricción calórica como terapia antienvejecimiento en la población humana acarrea tales dificultades éticas y de tipo práctico que hacen prácticamente inviable su puesta en marcha.

Antioxidantes.

Como se ha puesto de manifiesto en los apartados anteriores, el estrés oxidativo desempeña un papel muy significativo en el proceso global de envejecimiento y, por lo tanto, la suplementación con antioxidantes podría ser de utilidad como posible terapia antienvejecimiento. Entre los primeros estudios cabe destacar los de Miquel y Ecónomos en relación a la capacidad del carbosilato de tiazolidina de aumentar la vitalidad y programar la vida media en ratones.

Posteriormente, Furukawa y cols. Mostraron el papel protector de la administración oral del glutatión frente al declive de la función inmunológica asociada al envejecimiento. Muchos otros antioxidantes han sido probados en relación al envejecimiento, con resultados más o menos positivos.

Entre dichos antioxidantes cabe destacar las vitaminas E y C, la coenzima Q, extractos herbales ricos en flavonoides y polifenoles, entre otros. Si bien los resultados obtenidos con estos antioxidantes han sido exitosos atenuación del estrés oxidativo mediado por la edad o por enfermedades asociadas a éstas, han tenido poco o ningún éxito en relación al aumento de la longevidad.

Tal vez para tener un mayor éxito con la terapia basada en antioxidantes se debería profundizar en el conocimiento de las propiedades farmacológicas de las sustancias empleadas, sobre todo en lo concerniente a la absorción, la distribución tisular y el metabolismo de estas. Además, no debe olvidarse el papel que las ROS tienen en la señalización celular, de modo que la dosis de antioxidante debe ser muy bien ajustada para evitar cambios en el estado redox que podrían alterar la función celular. Los problemas anteriores estas siendo solucionados, en parte, mediante el uso de una nueva generación de sustancias antioxidantes sintéticas, mimñeticos de la superóxido dismultasa y la catalasa. Estas sustancias están siendo ensayadas con cierto éxito, habiéndose mostrado efectivas en el aumento de la longevidad en ratones y C. elegans.

Dentro del grupo de polifenoles merece especial atención el resveratrol. Esta sustancia ha demostrado extender la vida media en diversos organismos, así como ejercer un efecto positivo en múltiples enfermedades, como el cáncer, enfermedad cardiovascular, Alzheimer, enfermedades metabólicas, entre otras. Su principal mecanismo de acción es mediante la activación de la SIRT1 (miembro de la familia denominada sirtuinas), mimetizando así el efecto  de restricción calórica sobre el envejecimiento. Estudios recientes muestran otra diana directa del reveratrol, la PI3K (fosfatidilinositol-3-quinasa), representándose asi otra via central de control de la vida máxima independiente de situinas.

Ácidos grasos de la dieta.

El tipo de grasa de la dieta condiciona de manera importante numerosos parámetros bioquímicos en la membrana mitocondrial. La importancia del tipo de ácidos grasos de la dieta reside en el hecho de que la membrana mitocondrial (y, en general, todas las membranas biológicas) es capaz de adaptar la composición de sus fosfolípidos a la grasa ingerida de forma mayoritaria. De este modo, si un individuo ingiere mayoritariamente grasa de origen animal, sus membranas serán más ricas en ácidos grasos saturados que las de otro individuo cuya fuente grasa mayoritaria sea de origen vegetal.

Por otro lado, se ha descrito de forma contundente cómo se producen las adaptaciones del sistema de transporte electrónico mitocondrial  en relación al tipo de grasa en la dieta, con mayor o menor repercusión sobre los diversos complejos del sistema. Además el estrés  oxidativo está relacionado con la composición lipídica de las membranas biológicas, de modo que una fuente grasa poliinsaturada (p. ej., aceite de girasol) generará membranas más susceptibles al daño oxidativo que una fuente saturada (grasa animal) o monoinsaturada (aceite de oliva), lo cual ha sido ampliamente demostrado en numerosas situaciones fisiológicas y patológicas, empleando numerosos modelos animales y humanos.

Los resultados obtenidos en este campo apuntan las siguientes conclusiones: el envejecimiento, entendido como un proceso endógeno y progresivo, provoca a lo largo de la vida alteraciones en la mitocondria y sus componentes, como el mtDNA (alteraciones que tienen un elevado comportamiento oxidativo). Estas alteraciones deterioran la estructura y la función mitocondriales, y, dependiendo de la capacidad del tejido en concreto para reparar el daño o eliminar la célula alterada, la función tisularar se verá afectada en mayor o menor grado.

Así, los tejidos con capacidad regenerativa, como el hígado, parecen ser capaces de remediar el daño ocasionado, como lo siguiente la ausencia de pérdida de función mitocondrial en términos de actividad citocomo axidasa. Sin embargo, se produce una pérdida de función en los tejidos posmitóticos, como el musculo esquelético o el corazón, sin capacidad para reemplazar células y, probablemente, con un sistema de reparación de daño menos efectivo (existen diferencias entre el hígado y el corazón, en relación al sistema de reparación del mtDNA). Esta pérdida de función se refleja en el descenso brusco de la actividad citocromo oxidasa, lo que da lugar a un desacoplamiento de la CTEmt, con la consiguiente ineficacia bioenergética y el aumento en la producción de ROS.

Las mitocondrias de los tejidos posmitóticos tratan de atenuar la situación desfavorable mediante el aumento de otros componentes de la CTEmt, como el citocromo b, o por medio de aumentos en el grado de poliinsaturación probablemente para intentar aumentar la fluidez y la actividad de la citocromo oxidasa restante mediante la presencia de una cardiolipina más poliinsaturada. Sin embargo, ambas acciones generan un aumento mayor en la producción de radicales libres.

El papel de la grasa en la dieta en este mecanismo residiría, por lo tanto, en la construcción de un entorno más o menos susceptible para la generación y la programación de ROS, especialmente cuando, como consecuencia de los procesos como el envejecimiento, se producen fallos en la CTEmt.

¿Cómo combinar la frutas correctamente?. Mejora sus beneficios

Combinar bien los alimentos no solo nos permite mejorar la digestión, sino también asimilar mejor los nutrientes. El sistema digestivo requiere menos energía y el resultado es que el organismo puede centrarse en otras funciones como reparar células y depurar el cuerpo (como consecuencia, perderemos peso, si nos hace falta). Este ahorro de energía también repercute en el estado de ánimo: nos sentimos menos pesados y cansados después de las comidas y tenemos más energía y vitalidad a lo largo del día.

Las frutas están formadas principalmente de agua y fructuosa (azúcar natural de las frutas)., además de contener aminoácidos, enzimas, minerales, fibra, vitaminas y aceites vegetales.

Algunos beneficios más:

  • Su riqueza en fibra aporta saciedad, reduciendo el apetito.
  • Ayuda a prevenir el estreñimiento, al mejorar el tránsito intestinal.
  • Son depurativas, ayudando a depurar nuestro organismo y desintoxicarlo, favoreciendo la eliminación natural de las toxinas.
  • Previenen algunas enfermedades.
  • Ayudan a retrasar el envejecimiento.
  • Favorece la eliminación del ácido úrico alto y el colesterol alto.

A pesar de ser un alimento de fácil digestión y extraordinariamente nutritivo, la mayoría de las personas no sabe combinar las frutas para poder obtener sus mayores beneficios y no siempre es bien apreciado o acogido por el cuerpo, quizá porque se desconoce su consumo apropiado, el cual es necesario para aprovecharlas al máximo y para que no interfieran en la digestión de otros alimentos como, por ejemplo, el de los lácteos, los cereales o las carnes.

Quizá la mala combinación de las frutas con otros alimentos no se note en en varios meses o años, pero ciertamente obstaculizamos al cuerpo en sus procesos digestivos cuando no sabemos bien como combinar las frutas. Esta es la causa de que el cuerpo, a la larga, se debilite y esté más propenso a enfermedades.

Los siguientes ejemplos y consejos sobre el uso correcto de las frutas en nuestra dieta te asegurarán de obtener todas sus propiedades sin que las frutas interfieran con la digestión, causando los problemas que todos conocemos de inflamación, gases o un malestar abdominal.

No combinarlas con otros alimentos

Lo primero que debes hacer para combinar las frutas de manera adecuada, es tener muy en cuenta que las frutas no deben combinarse con otros alimentos, debido a que el azúcar de las frutas fermenta cualquier otro alimento con el que se les combine. Por ejemplo, si combinamos las proteínas de la carne con alguna fruta, esta causará empacho pues la fruta provocará una descomposición prematura de la carne, lo cual entre otras cosas, causará que la digestión no se haga adecuadamente.

Comer las frutas solas

Lo ideal para aprovechar las máximas cualidades de las frutas es comerlas solas y con el estómago vacío, debido a que la mayoría de las frutas se digieren en bastante rápido.

Combinar las frutas correctamente

Sobre las frutas ácidas

Las frutas ácidas o cítricas sólo lo son antes de consumirse; una vez que se comen, en el cuerpo se vuelven alcalinas (sin acidez) Estas frutas tienen propiedades depurativas excelentes, por lo que se recomienda su consumo por las mañanas, sobre todo en ayunas y sin comer ningún otro alimento, de esta forma limpiaran sangre e intestinos profundamente. Las frutas cítricas, además contienen mucha vitamina C, lo cual ayuda a reforzar el sistema de defensas del cuerpo.

Son las siguientes frutas: piña, fresa, frambuesa, moras, arándanos, limón, naranja, toronja (pomelo), zarzamora, mandarina, uva (variedad),

Sobre las frutas dulces

Son frutas más compatibles entre sí. Desde un punto de vista nutricional son especialmente ricas en vitaminas y minerales. No son compatibles con las frutas neutras ni con las frutas ácidas.

Son las siguientes frutas: Plátano, albaricoque, higo, pasas, sandía, cereza, granada, manzana (variedad), melón, níspero (variedad), papaya, peras.

Sobre las frutas semiácidas

Son frutas especialmente ricas en proteínas de alto valor biológico.

Son las siguientes frutas: fresa, lima, mandarina, mango, malanga, melocotón, ciruela, kiwi, níspero, tejocote, uvas verdes, y tomate.

Frutas neutras

Son las más ricas en nutrientes esenciales para el organismo y la dieta, como vitaminas, minerales, oligoelementos y proteínas.

Son las siguientes frutas: aguacate, almendra, avellana, cacahuete, cacao, castaña, coco, corozo, macadamia, maní y nuez.

Como mezclarlas apropiadamente:

  1. Frutas ácidas con Ácidas y semiácidas
  2. Frutas dulces con dulces y Semidulces

No debes mezclar más de tres frutas a la vez, de manera que no sobrecargues al estómago y puedan digerirse favorablemente las frutas que comas.

Un ejemplo de cómo combinas las frutas apropiadamente

Licuado 1: Un licuado de piña con limón y guayaba
Licuado 2: Un licuado de plátano con pera o papaya
Licuado 3: un licuado de jugo de naranja con fresas

Antinutrientes: Inhibidores de la asimilación de minerales, vitaminas y enzimas. Cómo evitarlos.

En los productos alimentarios de origen vegetal existen componentes intrínsecos que, aunque mayoritariamente se inactivan con el calor, a altas dosis podrían causar intoxicaciones aguda. Entre ellos, se pueden destacar:

-Inhibidores de las proteasas: se encuentran en legumbres y cereales.

-Lectinas o fitohemaglitininas: sustancias proteínas que están contenidas en la soha o alubias. Originan hemaglutinación con anemina.

-Glocósolidos biciógenos (tioglucósidos): se encuentran en las coles, nabos, soja y mosztaza. Al descomponerse forman alilisocinato y 5-viniloxazolidina-2-tina que interfieren en el metabolismo de yodo produciendo bocio.

-Glucósidos cinagénos (linamarina o faseolutina): pueden descomponerse y formar ácido cianhídrico en el organismo, inhibiendo la acción de la citocromooxidasa en el ciclo respiratorio. Los niveles más altos se han detectado en la mandioca o tapioca, asi como en los frutos secos, sorgo, almendras amargas y semillas de melocotón y albaricoque. La tapioca preparada inadecuadamente ha sido asociada a ambliopía y neuropatía atáxica en Nigeria.

-Diversas sustancias carcinogénicas: pertenecen en extractos de setas congeladas.

-Oxalatos (ácido oxálico y oxalato potásico): presentes en espinacas, almendras y té. Normalmente existe suficiente calcio en los alimentos para inmovilizarlos, pero se ha dado casos de intoxicación por su consumo excesivo.

-Alcaloides pirrolizidínicos.

Inhibidores de la tripsina: materias proteicas presentes en la lima y la soja que interfieren el proceso de la digestión humana (hidratos de carbono)

La adulteración del pan con almortas o harina de almortas produce un cuadro clínico conocido como latirismo, debido al ácido B-N-OXALIL-a-B-diamino-propiónico. Se trata de una mielosis funicular con degeneración de la via piramidal y paralisis espástica sin alteraciones sensitivas. No hay tratamiento eficaz, aunque se recomienda el empleo de corticoides y vitaminas del complejo B y E.

La solanina (derivado de la solanidina) y la chaconina son alcaloides de las patatas inmaduras. Están localizadas, sobre todo, en su piel, aumentando con la exposición solar (la patata se torna verde), cuando tiene lugar el brote, por traumas o condiciones de almacenamiento adversas. Originan síntomas gastrointestinales que acompaña de cefaleas, vértigos, alteraciones renales, crisis hemolíticas, etc.

El fabismo está producido por la inhalación del polen o la ingestión de habas o brotes de Vicia fava. El agente causante es un nucleótido denominado vicina. Causa trastornos gastroentéricos, fiebre y sincope sobre lo que se instaura un cuadro de anemia hemolítica con ictericia y esplenomegalia.

La mayoría de las plantas, incluidos muchos cultivos, están equipadas con defensas químicas (tóxicos) para defenderse de plagas de insectos u otros fenómenos y pueden perjudicar  a la salud humana.

Siempre hablamos de los tóxicos que añadimos a los alimentos de forma artificial (pesticidas, metales pesados, alteraciones genéticas, dioxinas, aminas, etc.). Y solemos olvidarnos de los tóxicos o antinutrientes que los alimentos contienen de forma natural.

Se encuentran en los vegetales y  tienen funciones como inhibir la germinación de las semillas antes de tiempo o impedir ser comidos masivamente por animales. Pero cuando nosotros las ingerimos, reducen o impiden la utilización de algún nutriente (proteínas, vitaminas o minerales), ya sea a nivel digestivo o metabólico.

Las proteínas también pueden ser antinutrientes, tales como los inhibidores de proteasas; especialmente de tripsina y de lecitina, encontrados en leguminosas.4Estos inhibidores enzimáticos interfieren con el proceso de digestión.

¿Qué son los antinutrientes?

Podemos definir a un antinutriente como una sustancia que impide la absorción, asimilación o inactiva el efecto de un nutriente, pudiendo ser este una vitamina, un mineral u otro. Así, lo que produce el antinutriente en nuestro organismo es impedir el aprovechamiento de uno o más nutrientes de los alimentos.

Su efecto suele producirse cuando se consume simultáneamente o inmediatamente después a la ingesta del nutriente cuya asimilación afecta y existen diferentes antinutrientes, todos ellos con diferentes características.

Algunos de los antinutrientes más conocidos por nosotros son el ácido fítico, presente en alimentos de origen vegetal y sobre todo en aquellos sin refinar, como pueden ser cereales integrales, salvado de trigo, frutos secos o semillas.

Nada es absolutamente bueno ni absolutamente malo. Debemos conocer la parte positiva y la parte negativa de los alimentos, para saber cómo y cuándo es conveniente su consumo.

Tipos de antinutrientes

Podemos clasificarlos en varios grupos:

  • Taninos, solanina, xantinas, glirricina, lectinas, glucósidos tóxicos.
  • Inhibidores enzimáticos.
  • Antivitaminas.
  • Inhibidores de la asimilación de minerales.
  • Sustancias antitiroideas.

Antinutrientes: antivitaminas

Si un alimento contiene antivitaminas, limitan o inhiben la absorción de vitaminas que estamos ingiriendo en esa comida.

Son antivitaminas:

  • Antibiotina: en la clara del huevo se encuentra la avidina, sustancia que inhibe la absorción de la vitamina biotina (también llamada vitamina H) en el intestino. Esto sólo constituye un problema en el consumo de huevos crudos, ya que calor destruye la avidina.
  • Antitiamina: la absorción de tiamina o vitamina B1 puede verse afectada por la presencia de la enzima tiaminasa I, ya que degrada la vitamina tiamina. Esta enzima tiaminasa se encuentra en pescados, crustáceos y vísceras. Se observan déficits de esta vitamina en poblaciones que consumen mucho pescado crudo, lo cual se evita mediante calor, ya que la cocción destruye la tiaminasa I. El déficit de tiamina da lugar a la enfermedad beri-beri. También interaccionan con la tiamina la enzima tiaminasa II (presente en helechos) y el ácido caféico (que no tiene nada que ver con la cafeína y se encuentra presente en té verde y negro, salvado de trigo, etc).
  • Ácido ascórbico-oxidasa: es una enzima que destruye la vitamina C. La encontramos en pepinos, melocotones, col, calabaza, zanahoria, tomate, patata, etc. Se inactiva fácilmente mediante calor, por ejemplo  mediante el escaldado a 100o durante 1 minuto. A esta técnica se la denomina “blanqueo”, ya que evita el pardeamiento enzimático. ¿Qué hacemos entonces? Consumir alimentos vegetales frescos y también cocidos al vapor, una de las técnicas culinarias que menos nutrientes destruye.
  • Niacinógeno: es una sustancia que evita la absorción de la niacina o vitamina B3.  Se encuentra en el maíz y sólo se inactiva al poner el cereal en remojo con hidróxido cálcico (cal muerta). Curiosamente, éste es un proceso milenario llevado a cabo por las culturas de América Central, que aprendieron a remojar el maíz con cenizas para poderlo limpiar más fácilmente. De este modo, inactivaban también el niacinógeno y evitaban la pelagra, enfermedad por déficit de niacina.

Oxalatos:

El ácido oxálico es un quelante de  minerales como calcio, hierro, magnesio, cobre y cinc: les hace precipitar, por lo que se impide la absorción de estos minerales.

Toleramos cierta cantidad de oxalatos, pero un consumo excesivo puede producir déficits de los minerales citados, cálculos renales y en casos de ingesta elevada se pueden presentar efectos tóxicos (con síntomas como dolor abdominal, gastroenteritis en casos agudos y diarrea, vómitos, alteraciones en la coagulación, en casos más graves). Puede llegar a ser letal en dosis de 5 gr en adultos.

La cantidad de oxalatos que contienen los alimentos es muy variable según la fuente que consultemos (y según la estación del año, variedad de planta, maduración, etc. de la planta sobre la que se hace la medición). Pero a grandes rasgos, estos son los alimentos que contienen oxalatos, en orden de mayor a menor cantidad:

Espinacas, acelgas, perejil, plátano, tomate,  ruibarbo, cacao negro, remolacha, frutos secos, judías, cereales integrales (seguidos por alimentos con menores cantidades como espárragos, brócoli, tomate, higo, frambuesa,  café, coliflor, te, ciruelas, manzanas, etc…).

El ácido oxálico desaparece en su mayor parte al desechar el agua de cocción de estas verduras.

Se recomienda consumir los alimentos en oxalatos alejados de aquellos que aportan calcio como medida de precaución.

Y, por último, comentaros que el ácido oxálico se produce dentro de nuestro organismo cuando se metaboliza la vitamina C, entre otros procesos metabólicos, por ello la ingestión de megadosis de esta vitamina tiene además el inconveniente de la acción desmineralizante de este acido, además de aumentarnos la diuresis.

Se recomienda consumir los alimentos en oxalatos alejados de aquellos que aportan calcio como medida de precaución.

Fitatos:

Se encuentran presentes en la parte fibrosa de muchas plantas, incluidos los cereales localizándose en este caso en las cubiertas externas: el conocido salvado, pero también en la soja. Al igual que los oxalatos, también reducen la biodisponibilidad de minerales, especialmente calcio, hierro y cinc.

Una estrategia alimentaria para contrarrestar en cierta medida el efecto de los fitatos es el consumo de semillas, como por ejemplo el sésamo  -rico en estos minerales- evitando que coincidan en la misma toma los alimentos ricos en fitatos y los que son ricos en minerales como el calcio.

Algunos tipos de fibra no tienen ninguna influencia sobre el calcio, pero hay algunas, como las insolubles (lignina, celulosa y hemicelulosa), presentes por ejemplo en el salvado de trigo, que disminuyen su absorción a nivel intestinal, por los mecanismos anteriormente explicados. La lignina contenida en el salvado de trigo, también tiene un efecto irritante de la mucosa intestinal al “arañar” el intestino en su arrastre. Por lo tanto no es aconsejable abusar de su consumo para tratar el estreñimiento.

El consumo excesivo de alimentos ricos en fibras, probablemente pueda llegar a disminuir la biodisponibilidad del calcio, ya sea porque se unen con este mineral e impiden su absorción y se elimina, o porque al acelerar el tránsito intestinal, reducen el tiempo disponible para ser captado por el organismo.

Alimentos ricos en ácido fítico son: sésamo, alubias, linaza, cebada, salvado de trigo, avena, soja y trigo, donde ronda de los 500 a 1000 mg por 100g y tristemente tampoco se libra el cacao que no deja de ser una semilla. Comparándolos con alimentos como el aguacate (1mg por 100g) o el brecol (18mg en 100g)

La enzima fitasa hidroliza el ácido fítico y lo transforma en inositol y ácido fosfórico anulándose su acción desmineralizante.

La germinación de las semillas aumenta la actividad de la fitasa, reduciéndose la actividad del ácido fítico.

– La fermentación de los productos de panadería reduce la acción del ácido fítico gracias a la fitasa de la harina y de la levadura.

La actividad de la fitasa es máxima a una temperatura entre 45 y 60ºC, pero se inactiva a más de 70ºC, por tanto los procesos de cocción desactivan esta enzima.

No obstante, son tantos los beneficios que aportan las fibras al organismo, que se aconseja su ingesta pero no en forma abusiva.

Pectinas:

Otros tipos de fibra como las pectinas también pueden interferir en la absorción de minerales.

Como podemos ver, una dieta con presencia importante de antinutrientes y con insuficiente cantidad de los nutrientes que pueden afectarse por los mismos, puede dar origen a déficit nutricionales y enfermedades a causa de éstos. Por ello, identificar los antinutrientes y reducir su efecto en la cocina es de gran importancia.

Antinutrientes: inhibidores enzimáticos

Entre los antinutrientes, un grupo muy importante son los inhibidores enzimáticos. Nuestra digestión ocurre gracias a la acción de enzimas, que descomponen los nutrientes en la digestión para que los podamos absorber. Pero hay ciertas sustancias en algunos alimentos que impiden la correcta acción de esas enzimas:

Impiden la proteólisis digestiva (o sea, la descomposición de las proteínas en aminoácidos). Las proteínas deben llegar descompuestas en aminoácidos a nuestro intestino. Si no lo están, estos fragmentos pueden pasar por un intestino demasiado permeable y causar problemas a nuestro sistema inmune o a nuestro riñón. Incluso pueden originar problemas de crecimiento, debido a la baja absorción de proteínas y también porque estos inhibidores hipertrofian el páncreas y estimulan su (esto se puede reconocer por el aumento del nitrógeno fecal).

Normalmente, al cocinar el calor desnaturaliza estos factores y con ello casi todo su efecto inhibidor, aunque suele quedar un valor residual inhibidor del 5-20%. El significado tóxicológico de este efecto residual se desconoce en la actualidad.

Estos inhibidores son:

  • Antitripsinas o inhibidores de proteasas: son sustancias que impiden el uso o metabolismo enzimático de las proteínas. Se encuentran en productos tanto de origen vegetal –leguminosas, patata, batata, cacahuete como animal –leche, calostro, huevo (ovomucoide y ovoinhibidor)-.  El más conocido y destacado es el inhibidor de tripsina, que se encuentra en la soja, judías…
  • Inhibidores de la tripsina y quimotripsina bovina: en la soja se han hallado inhibidores del tipo factor Bowman-Birk y factor de Kunitz. También se han aislado inhibidores similares en judías, cacahuetes, guisantes, lentejas, aunque la actividad de cada uno es diferente.

Anticarbohidrasas

Estas sustancias impiden el uso completo de los hidratos de carbono, porque afectan a las enzimas que hidrolizan (descomponen) los hidratos de carbono.

Estos inhibidores son:

  • Antiamilasas: evitan que asimilemos el almidón. Se encuentran en leguminosas, trigo integral.
  • Antiinvertasas: en patatas y maíz.

Cómo reducir el efecto de los antinutrientes en la cocina

Si bien no siempre podemos hacer algo ante el efecto de los antinutrientes, siempre es importante que llevemos una dieta equilibrada y variada, de manera que cuidemos las fuentes de nutrientes diversos y no nos excedamos con los antinutrientes consumidos. Especial atención deben tener quienes llevan dietas especiales, por ejemplo: vegetarianos.

Pero si bien no siempre podemos reducir el efecto de los antinutrientes en la cocina, en algunos casos podemos actuar para aprovechar mejor los nutrientes del plato, por ejemplo:

  • Cocinar siempre la clara de huevo, pues la cocción inactiva a la avidina, sustancia con efecto de antinutriente.
  • No beber té o café hasta pasadas las dos horas de haber ingerido alimentos ricos en hierrocomo pueden ser las lentejas, garbanzos, carnes, pescados u otros.
  • Remojar y cocinar bien las legumbresque debilitan las saponinas que poseen y reducen el efecto antinutriente que las mismas contienen.
  • Intentar no mezclar oxalatos con alimentos ricos en calcio, por ejemplo: evitar la combinación de sardina rica en calcio con remolacha que tiene el antinutriente, o evitar consumir espinacas con salsa a base de leche, porque el calcio de esta última puede limitarse a causa de los oxalatos del vegetal.
  • No abusar de los alimentos ricos en fitatosu otros antinutrientes si no ingerimos suficientes cantidades de los nutrientes que pueden resultar afectados. Por ejemplo, si no consumimos lácteos en absoluto no abusemos del salvado de trigo que incluso reducirá la absorción del poco calcio que consumimos con otros alimentos.
  • Las legumbres deben cocinarse (recomiendo al vapor) o germinarse, pero mejor nunca crudas: una vez germinadas se recomienda calentar en un salteado ligero (los brotes de soja, de garbanzos) para eliminar los inhibidores que hayan podido quedar.
  • Evitar el consumo de plátanos y mango verde, que contienen antiamilasas.

A modo de curiosidad: unos 200 g de pan integral, contienen fitatos como para inhibir el calcio que contiene un vaso de leche.

Con la cocina podemos reducir el efecto de los antinutrientes con la finalidad de incrementar la proporción de nutrientes presentes en nuestra dieta. Por ello, no olvides prestar atención a estas sustancias y recordar que los métodos de cocción pueden ayudar así como también,  puede ser de ayuda evitar combinaciones de alimentos poco aconsejables para el organismo por mezclar nutriente y su antinutriente en un mismo plato.

 

Aminoácido que ayuda a la formación del colágeno: La Fenilalanina

Se trata de un aminoácido esencial. Si no lo introducimos a través de la dieta, podemos sufrir carencias. Es importante saber que es un elemento que colabora con otras sustancias para realizar su trabajo. Entre otros, el de controlar el apetito, mejorar la capacidad para memorizar y en el alivio del dolor crónico.

Sabemos que la juventud y la fuerza vital dependen directamente del equilibrio de los nutrientes. Este aminoácido actúa como un potente analgésico endógeno. Ayuda  en la producción de importantes sustancias químicas, como la dopamina y la epinefrina. También interviene en la producción de endorfinas.

Algunos beneficios más:

  1. Como analgésico endóngeno fenilalanina tiene propiedades para disminuir el dolor de los músculos. Va bien para la sintomatología de dolor de espalda baja y también para las articulaciones cuando afectan al tendón. (también antiinflamatorio en las enfermedades reumáticas).
  2. Ayuda a la formación de colágeno y elastina.
  3. También está presente en el proceso de producir melanina para el cabello y para la piel, cuando son generados los pigmentos dan color a la piel, así que sus funciones son bastantes amplias en todo el organismo.
  4. Ayuda a controlar el sobrepeso, regulando el metabolismo de grasas y de glucosa
  5. Está asociado a la producción de hormonas como la dopamina, que relaja y activa el sistema de recompensa de nuestro cerebro. También, estimula la memoria a corto y largo plazo y combate las deficiencias entre los neurotransmisores.

Alimentos que aportan fenilalanina

En cantidades adecuadas, la fenilalanina no causa efectos secundarios ni resulta dañina. Como mucho, puede llegar a ser laxante. El problema es cuándo su consumo resulta desmesurado. Suele ocurrir a los atletas cuándo toman muchos complementos deportivos. Muchos alimentos y suplementos contienen este elemento y la suma de varios, puede ser excesiva, adherida a una dieta ya de por sí, rica en proteínas.

  • Huevos
  • Pescados (salmón)
  • Carnes (carne de res, pollo, pavo, hígado,)
  • Algunos cereales (germen de trigo y avena)
  • Algunos frutos secos (almendras, cacahuetes, avellanas)
  • Verduras y hortalizas (espárragos, soja)
  • Algunos lácteos
  • Granos enteros

¿El cerebro solo se “alimenta” de “azúcar”?

Normalmente, el cerebro utiliza glucosa, pero en un ayuno prolongado o durante el período neonatal, el cerebro se adapta al consumo de cuerpos cetónicos.

Durante el ayuno prolongado, como el que ocurre inmediatamente tras el nacimiento, se produce hipoglucemia como consecuencia del agotamiento del glucógeno, en los prematuros y recién nacidos pequeños para la edad de gestación, cuyas reservas de glucógeno son menores, la hipoglucemia puede ser fatal. Por ello, se movilizan ácidos grasos del tejido adiposo, que sustituyen a la glucosa en todos los tejidos capaces de utilizarlos. Éste no es el caso del cerebro, que no puede utilizar  los ácidos grasos por carecer del equipo enzimático necesario.

El cerebro puede utilizar los cuerpos cetónicos como fuente energética sustituidora de glucosa. El cerebro del neonato posee una enzima excusiva capaz de utilizar acetoacetato con considerable ahorro de energía. La acetoacetil-CoA sintetasa citoplasmática permite utilizar el acetoacetato sin necesidad de recurrir a las enzimas mitocondriales que requieren el doble de ATP. Por otra parte, al ser citoplasmática se ahorra el gasto del trasporte de acetilos para la utilización en los procesos biosintéticos. Ningun otro tejido posee esta capacidad. En el cerebro del adulto la cantidad de enzima se reduce llegando a ser insignificante.

Liofilizados, ¿alimentos del futuro?

Liofilizar consiste en deshidratar un producto congelado. El agua se elimina por sublimación (paso directo de sólido a gas), debido a la baja presión parcial del vapor de agua. Las bajas temperaturas a las que se produce esta extracción evitan la alteración del producto y la pérdida de nutrientes, sabores y aromas. Ya la utilizaban los incas para obtener chuño de patatas u otros tubérculos; para ello aprovechaban el contraste del frío nocturno (congelación) y el calor del sol durante el día junto con las bajas presiones debidas a la altura de los Andes (sublimación).

En importancia y producción de liofilizados, la industria farmacéutica y la biotecnológica están muy por encima de otros campos. Proteínas, enzimas, hormonas, vacunas y otros productos biológicos son liofilizados de forma habitual.

Los alimentos liofilizados suelen asociarse a los astronautas. Ya en el programa Gemini, que se inició en que se inició en 1965 como preámbulo al conocido Apolo, se utilizaron productos liofilizados para alimentar a la tripulación.

VENTAJA DE LOS ALIMENTOS LIOFILIZADOS 

  1. Los alimentos liofilizados conservan su sabor natural.
  2. Mantienen el valor nutricional. (Conservan vitaminas y minerales por mas tiempo)
  3. No contienen aditivos ni conservantes.
  4. Debido a la baja temperatura en que son sometidos, se reduce el peligro de contaminación.
  5. La disponibilidad de preparación es rápida.
  6. Estos alimentos están adecuadamente almacenados en envases o paquetes impermeables llenados al vacío.
  7. La estructura esponjosa de cada producto, permite que tenga una rápida rehidratación.
  8. Poseen una vida útil larga, lo cual hace posible que se almacene por mas tiempo.
  9. Estos alimentos son fáciles de transportar, debido a que su peso es ligero.

DESVENTAJAS DE LOS ALIMENTOS LIOFILIZADO.

  1. Los alimentos liofilizados son costosos en su inversión y producción.
  2. Las instalaciones de los equipos y maquinarias, son costosas, al igual que sus mantenimientos.
  3. El producto en los mercados es muy costoso.

Todavía esta técnica le queda por mejorar, y reducir su coste, a medida que pase el tiempo todos nos podremos beneficiar.

5 Beneficios de las pepitas de uvas que no conocías

1.   Disminuyen problemas cardiovasculares

Las proantocianidinas de las uvas mejoran la circulación de la sangre y fortalecen los vasos capilaresarterias y venas. Esto es muy importante, porque unas venas sanas permiten que tu salud cardiovascular esté mejor controlada.

Cuando tus arterias están elásticas, la sangre irriga mejor y se evitan los molestos endurecimientos. Este no es solo un problema estético ya que, cuando la sangre no tiene libre paso, se crean trombos.

 

2.   Tienen propiedades antiinflamatorias y antibacterianas

Las bacterias se encuentran en todos lados y resulta casi imposible estar a salvo de ellas. Por eso, debes tomar medidas para evitar que te afecten. Una opción es consumir semillas de uva, las cuales tienen efecto antiinflamatorio y protegen tu intestino y articulaciones.

 

3.   Desintoxican tus intestinos

El sabor amargo de las semillas de uva se debe a su alto contenido en fibra. Aunque masticarlas puede resultarte desagradable, son perfectas cuando tu tránsito intestinal es lento (estreñimiento).

Además, al hacer que tus intestinos se limpien también eliminas rápidamente todas las toxinas que has acumulado.

4.   Mejoran el crecimiento y calidad del cabello

El aceite de uva para el cabello tiene una buena cantidad de beneficios que pueden contribuir a mejorar notablemente la salud del cabello. No obstante, antes de seguir, es interesante saber que el aceite de uva no se extrae de la uva en sí, sino de las pepitas de uva, que son las que tienen las propiedades adecuadas para fortalecer el cabello.

Otra de las propiedades con las que cuenta el aceite de uva, es que dispone de una gran cantidad de vitamina E, que, como veremos a continuación, es muy positiva para el cabello

5.   Tienen propiedades antioxidantes

Las semillas de uva naturales son ricas en flavonoides como ácido gálico y epicateínas. Estos antioxidantes son veinte veces más benéficos que la vitamina E y cincuenta veces más benéficos que la vitamina C.

Evitarás que los síntomas de envejecimiento prematuro se noten en tu piel. Lo más importante es que este efecto rejuvenecedor también beneficia a las células, tejidos y órganos.

Las semillas de uva son ricas en colágeno y resveratrol, dos elementos fundamentales para contrarrestar y prevenir el envejecimiento de la piel. Consumir estas semillas otorgará mayor elasticidad a tu piel a la vez que lucirá más joven.

 

5 Razones por la que se cae el pelo en exceso y como detenerlo.

  1. Llevar una dieta demasiado estricta o inapropiada.

La falta de nutrientes (vitaminas, minerales…) desencadena problemas  para la salud, tenemos que incorporar alimentos sanos en cantidades moderadas y variedad de alimentos para asegurarnos de no tener carencias nutricionales.

La comida basura, altamente procesada y poco nutritiva debemos dejarla prácticamente a un lado ya que no ayudaría a mejorar el pelo, la piel, y la salud en general.

  1. La anemia provoca pérdida del cabello. Esto ocurre porque, el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo, se ve afectado por la falta de hierro.

Para saber, si puedes padecer de anemia, tendrás que ver si experimentas una serie de síntomas como: la somnolencia, la debilidad general o la apatía. Si ves que sí tienes estas señales, debes saber que es el momento de revisar el nivel de la hemoglobina que tiene tu sangre.

  1. El estrés crónico puede provocar, también, la pérdida de cabello, ya que afecta el flujo sanguíneo que llega al cuero cabelludo. La buena noticia es que, si el cabello se cae por estrés, esta pérdida se recupera rápidamente.

Asegúrate que descansas determinadas horas al día y que sabes cómo encontrar el modo de relajarte. En el caso de que tengas problemas emocionales y no sepas cómo resolverlos, debes acudir a un psicólogo.

  1. Problemas en la tiroides. Cuando esto ocurre, es porque nuestro cuerpo experimenta un desequilibrio hormonal, que puede aparecer por la menopausia, por problemas en el sistema endócrino o por diabetes.

Si sospechas que la pérdida de cabello puede deberse a un problema de estas características, tendrás que ir a un endocrinólogo para que te haga los estudios necesarios y te indique el tratamiento adecuado.

  1. Por consumir determinados medicamentos

El hecho de consumir determinados medicamentos, también, puede provocar la pérdida del cabello. Entre estos medicamentos, encontramos algunos destinados para las personas que tienen presión sanguínea alta.

Aquí, también estarían los antidepresivos, que suelen provocar un efecto secundario, que es precisamente la pérdida del cabello, también algunos esteroides, etc.

Si dejas de tomarlos puede que mejore tu cuero cabelludo. No obstante, no hay que tomar nada sin la presencia de un profesional cualificado, medico, etc.

Propiedades y cualidades específicas de los Frutos Secos

El consumo de frutos secos, dentro de una dieta equilibrada, aporta beneficios para la salud.

1. Ayudan a mantener una buena salud cardiovascular porque protegen los vasos sanguíneos y ayudan a reducir la presión arterial, también por su aporte de fibra, sus proteínas vegetales.
2. Mejoran los niveles del colesterol HDL en la sangre.
Son antiinflamatorios por su contenido en omega 3 y antioxidantes.
Su consumo habitual ayuda contra el envejecimiento, por la vitamina E que cuida las células.
3. Ayudan a la recuperación muscular.
4. Contienen arginina, importante para la cicatrización de heridas, en la circulación sanguínea y es un protector de las funciones inmunológicas.

Cualidades específicas de los frutos secos

1. Almendras, Son ricas en vitamina E (más de 20 mg/100g) (calcio, magnesio, potasio, fósforo). En su piel hay flavonoides y fibra dietética.
2. Avellanas, contienen grasas insaturadas, tiene vitamina E, vitaminas B1, B2 y B9, y vitamina A y C; también minerales, como potasio, calcio y magnesio, fósforo y manganeso.
3. Anacardos, son fuente de proteínas y carbohidratos. Son ricos en vitamina B1 y magnesio. Ayuda a superar el estrés y la depresión.
4. Cacahuetes, Los cacahuetes son los frutos secos con mayor contenido en vitamina B3 (15,3 mg/100 g), además de ricos en ácido fólico y proteínas vegetales (50g cubren la cuarta parte de la recomendación diaria). Además, son fuente de grasas monoinsaturadas (58%) y grasas poliinsaturadas (26%).contienen también bastante fibra, y vitamina E.
5. Nueces, son antioxidantes y ayudan a mejorar la memoria por los polifenoles que contienen. Son una buena fuente de omega 3 que ayuda a reducir el colesterol.
6. Pistachos, reducen el colesterol malo y aumentan el colesterol bueno. Tienen un alto contenido en antioxidantes como las vitaminas A y E.
7. Castañas, son ricas en azúcares y bajas en grasas buenas y proteínas.
8. Piñones, propiedades nutritivas que protegen el corazón, aportan mucha energía de forma rápida y tienen mucha proteína vegetal.
9. Coco, es un fruto seco tropical rico en ácidos poliinsaturados omega-6, el 75% de la grasa saturada del coco es ácido láurico que reduce el colesterol malo (LDL) y aumenta el bueno (HDL). Además, es una excelente fuente de manganeso, aporta el 60% de la cantidad diaria recomendada.

Cómo consumirlos

Cómelos mejor crudos, Sin sal y sin tostar.
Consumirlos con moderación y en cantidades normales 20- 50 g ya que puede dificultad un poco la digestión y tienen muchas calorías.
Se pueden incluir en varias comidas en pequeñas cantidades y combinar con otros alimentos.
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