¿Cómo combinar la frutas correctamente?. Mejora sus beneficios

Combinar bien los alimentos no solo nos permite mejorar la digestión, sino también asimilar mejor los nutrientes. El sistema digestivo requiere menos energía y el resultado es que el organismo puede centrarse en otras funciones como reparar células y depurar el cuerpo (como consecuencia, perderemos peso, si nos hace falta). Este ahorro de energía también repercute en el estado de ánimo: nos sentimos menos pesados y cansados después de las comidas y tenemos más energía y vitalidad a lo largo del día.

Las frutas están formadas principalmente de agua y fructuosa (azúcar natural de las frutas)., además de contener aminoácidos, enzimas, minerales, fibra, vitaminas y aceites vegetales.

Algunos beneficios más:

  • Su riqueza en fibra aporta saciedad, reduciendo el apetito.
  • Ayuda a prevenir el estreñimiento, al mejorar el tránsito intestinal.
  • Son depurativas, ayudando a depurar nuestro organismo y desintoxicarlo, favoreciendo la eliminación natural de las toxinas.
  • Previenen algunas enfermedades.
  • Ayudan a retrasar el envejecimiento.
  • Favorece la eliminación del ácido úrico alto y el colesterol alto.

A pesar de ser un alimento de fácil digestión y extraordinariamente nutritivo, la mayoría de las personas no sabe combinar las frutas para poder obtener sus mayores beneficios y no siempre es bien apreciado o acogido por el cuerpo, quizá porque se desconoce su consumo apropiado, el cual es necesario para aprovecharlas al máximo y para que no interfieran en la digestión de otros alimentos como, por ejemplo, el de los lácteos, los cereales o las carnes.

Quizá la mala combinación de las frutas con otros alimentos no se note en en varios meses o años, pero ciertamente obstaculizamos al cuerpo en sus procesos digestivos cuando no sabemos bien como combinar las frutas. Esta es la causa de que el cuerpo, a la larga, se debilite y esté más propenso a enfermedades.

Los siguientes ejemplos y consejos sobre el uso correcto de las frutas en nuestra dieta te asegurarán de obtener todas sus propiedades sin que las frutas interfieran con la digestión, causando los problemas que todos conocemos de inflamación, gases o un malestar abdominal.

No combinarlas con otros alimentos

Lo primero que debes hacer para combinar las frutas de manera adecuada, es tener muy en cuenta que las frutas no deben combinarse con otros alimentos, debido a que el azúcar de las frutas fermenta cualquier otro alimento con el que se les combine. Por ejemplo, si combinamos las proteínas de la carne con alguna fruta, esta causará empacho pues la fruta provocará una descomposición prematura de la carne, lo cual entre otras cosas, causará que la digestión no se haga adecuadamente.

Comer las frutas solas

Lo ideal para aprovechar las máximas cualidades de las frutas es comerlas solas y con el estómago vacío, debido a que la mayoría de las frutas se digieren en bastante rápido.

Combinar las frutas correctamente

Sobre las frutas ácidas

Las frutas ácidas o cítricas sólo lo son antes de consumirse; una vez que se comen, en el cuerpo se vuelven alcalinas (sin acidez) Estas frutas tienen propiedades depurativas excelentes, por lo que se recomienda su consumo por las mañanas, sobre todo en ayunas y sin comer ningún otro alimento, de esta forma limpiaran sangre e intestinos profundamente. Las frutas cítricas, además contienen mucha vitamina C, lo cual ayuda a reforzar el sistema de defensas del cuerpo.

Son las siguientes frutas: piña, fresa, frambuesa, moras, arándanos, limón, naranja, toronja (pomelo), zarzamora, mandarina, uva (variedad),

Sobre las frutas dulces

Son frutas más compatibles entre sí. Desde un punto de vista nutricional son especialmente ricas en vitaminas y minerales. No son compatibles con las frutas neutras ni con las frutas ácidas.

Son las siguientes frutas: Plátano, albaricoque, higo, pasas, sandía, cereza, granada, manzana (variedad), melón, níspero (variedad), papaya, peras.

Sobre las frutas semiácidas

Son frutas especialmente ricas en proteínas de alto valor biológico.

Son las siguientes frutas: fresa, lima, mandarina, mango, malanga, melocotón, ciruela, kiwi, níspero, tejocote, uvas verdes, y tomate.

Frutas neutras

Son las más ricas en nutrientes esenciales para el organismo y la dieta, como vitaminas, minerales, oligoelementos y proteínas.

Son las siguientes frutas: aguacate, almendra, avellana, cacahuete, cacao, castaña, coco, corozo, macadamia, maní y nuez.

Como mezclarlas apropiadamente:

  1. Frutas ácidas con Ácidas y semiácidas
  2. Frutas dulces con dulces y Semidulces

No debes mezclar más de tres frutas a la vez, de manera que no sobrecargues al estómago y puedan digerirse favorablemente las frutas que comas.

Un ejemplo de cómo combinas las frutas apropiadamente

Licuado 1: Un licuado de piña con limón y guayaba
Licuado 2: Un licuado de plátano con pera o papaya
Licuado 3: un licuado de jugo de naranja con fresas

Antinutrientes: Inhibidores de la asimilación de minerales, vitaminas y enzimas. Cómo evitarlos.

En los productos alimentarios de origen vegetal existen componentes intrínsecos que, aunque mayoritariamente se inactivan con el calor, a altas dosis podrían causar intoxicaciones aguda. Entre ellos, se pueden destacar:

-Inhibidores de las proteasas: se encuentran en legumbres y cereales.

-Lectinas o fitohemaglitininas: sustancias proteínas que están contenidas en la soha o alubias. Originan hemaglutinación con anemina.

-Glocósolidos biciógenos (tioglucósidos): se encuentran en las coles, nabos, soja y mosztaza. Al descomponerse forman alilisocinato y 5-viniloxazolidina-2-tina que interfieren en el metabolismo de yodo produciendo bocio.

-Glucósidos cinagénos (linamarina o faseolutina): pueden descomponerse y formar ácido cianhídrico en el organismo, inhibiendo la acción de la citocromooxidasa en el ciclo respiratorio. Los niveles más altos se han detectado en la mandioca o tapioca, asi como en los frutos secos, sorgo, almendras amargas y semillas de melocotón y albaricoque. La tapioca preparada inadecuadamente ha sido asociada a ambliopía y neuropatía atáxica en Nigeria.

-Diversas sustancias carcinogénicas: pertenecen en extractos de setas congeladas.

-Oxalatos (ácido oxálico y oxalato potásico): presentes en espinacas, almendras y té. Normalmente existe suficiente calcio en los alimentos para inmovilizarlos, pero se ha dado casos de intoxicación por su consumo excesivo.

-Alcaloides pirrolizidínicos.

Inhibidores de la tripsina: materias proteicas presentes en la lima y la soja que interfieren el proceso de la digestión humana (hidratos de carbono)

La adulteración del pan con almortas o harina de almortas produce un cuadro clínico conocido como latirismo, debido al ácido B-N-OXALIL-a-B-diamino-propiónico. Se trata de una mielosis funicular con degeneración de la via piramidal y paralisis espástica sin alteraciones sensitivas. No hay tratamiento eficaz, aunque se recomienda el empleo de corticoides y vitaminas del complejo B y E.

La solanina (derivado de la solanidina) y la chaconina son alcaloides de las patatas inmaduras. Están localizadas, sobre todo, en su piel, aumentando con la exposición solar (la patata se torna verde), cuando tiene lugar el brote, por traumas o condiciones de almacenamiento adversas. Originan síntomas gastrointestinales que acompaña de cefaleas, vértigos, alteraciones renales, crisis hemolíticas, etc.

El fabismo está producido por la inhalación del polen o la ingestión de habas o brotes de Vicia fava. El agente causante es un nucleótido denominado vicina. Causa trastornos gastroentéricos, fiebre y sincope sobre lo que se instaura un cuadro de anemia hemolítica con ictericia y esplenomegalia.

La mayoría de las plantas, incluidos muchos cultivos, están equipadas con defensas químicas (tóxicos) para defenderse de plagas de insectos u otros fenómenos y pueden perjudicar  a la salud humana.

Siempre hablamos de los tóxicos que añadimos a los alimentos de forma artificial (pesticidas, metales pesados, alteraciones genéticas, dioxinas, aminas, etc.). Y solemos olvidarnos de los tóxicos o antinutrientes que los alimentos contienen de forma natural.

Se encuentran en los vegetales y  tienen funciones como inhibir la germinación de las semillas antes de tiempo o impedir ser comidos masivamente por animales. Pero cuando nosotros las ingerimos, reducen o impiden la utilización de algún nutriente (proteínas, vitaminas o minerales), ya sea a nivel digestivo o metabólico.

Las proteínas también pueden ser antinutrientes, tales como los inhibidores de proteasas; especialmente de tripsina y de lecitina, encontrados en leguminosas.4Estos inhibidores enzimáticos interfieren con el proceso de digestión.

¿Qué son los antinutrientes?

Podemos definir a un antinutriente como una sustancia que impide la absorción, asimilación o inactiva el efecto de un nutriente, pudiendo ser este una vitamina, un mineral u otro. Así, lo que produce el antinutriente en nuestro organismo es impedir el aprovechamiento de uno o más nutrientes de los alimentos.

Su efecto suele producirse cuando se consume simultáneamente o inmediatamente después a la ingesta del nutriente cuya asimilación afecta y existen diferentes antinutrientes, todos ellos con diferentes características.

Algunos de los antinutrientes más conocidos por nosotros son el ácido fítico, presente en alimentos de origen vegetal y sobre todo en aquellos sin refinar, como pueden ser cereales integrales, salvado de trigo, frutos secos o semillas.

Nada es absolutamente bueno ni absolutamente malo. Debemos conocer la parte positiva y la parte negativa de los alimentos, para saber cómo y cuándo es conveniente su consumo.

Tipos de antinutrientes

Podemos clasificarlos en varios grupos:

  • Taninos, solanina, xantinas, glirricina, lectinas, glucósidos tóxicos.
  • Inhibidores enzimáticos.
  • Antivitaminas.
  • Inhibidores de la asimilación de minerales.
  • Sustancias antitiroideas.

Antinutrientes: antivitaminas

Si un alimento contiene antivitaminas, limitan o inhiben la absorción de vitaminas que estamos ingiriendo en esa comida.

Son antivitaminas:

  • Antibiotina: en la clara del huevo se encuentra la avidina, sustancia que inhibe la absorción de la vitamina biotina (también llamada vitamina H) en el intestino. Esto sólo constituye un problema en el consumo de huevos crudos, ya que calor destruye la avidina.
  • Antitiamina: la absorción de tiamina o vitamina B1 puede verse afectada por la presencia de la enzima tiaminasa I, ya que degrada la vitamina tiamina. Esta enzima tiaminasa se encuentra en pescados, crustáceos y vísceras. Se observan déficits de esta vitamina en poblaciones que consumen mucho pescado crudo, lo cual se evita mediante calor, ya que la cocción destruye la tiaminasa I. El déficit de tiamina da lugar a la enfermedad beri-beri. También interaccionan con la tiamina la enzima tiaminasa II (presente en helechos) y el ácido caféico (que no tiene nada que ver con la cafeína y se encuentra presente en té verde y negro, salvado de trigo, etc).
  • Ácido ascórbico-oxidasa: es una enzima que destruye la vitamina C. La encontramos en pepinos, melocotones, col, calabaza, zanahoria, tomate, patata, etc. Se inactiva fácilmente mediante calor, por ejemplo  mediante el escaldado a 100o durante 1 minuto. A esta técnica se la denomina “blanqueo”, ya que evita el pardeamiento enzimático. ¿Qué hacemos entonces? Consumir alimentos vegetales frescos y también cocidos al vapor, una de las técnicas culinarias que menos nutrientes destruye.
  • Niacinógeno: es una sustancia que evita la absorción de la niacina o vitamina B3.  Se encuentra en el maíz y sólo se inactiva al poner el cereal en remojo con hidróxido cálcico (cal muerta). Curiosamente, éste es un proceso milenario llevado a cabo por las culturas de América Central, que aprendieron a remojar el maíz con cenizas para poderlo limpiar más fácilmente. De este modo, inactivaban también el niacinógeno y evitaban la pelagra, enfermedad por déficit de niacina.

Oxalatos:

El ácido oxálico es un quelante de  minerales como calcio, hierro, magnesio, cobre y cinc: les hace precipitar, por lo que se impide la absorción de estos minerales.

Toleramos cierta cantidad de oxalatos, pero un consumo excesivo puede producir déficits de los minerales citados, cálculos renales y en casos de ingesta elevada se pueden presentar efectos tóxicos (con síntomas como dolor abdominal, gastroenteritis en casos agudos y diarrea, vómitos, alteraciones en la coagulación, en casos más graves). Puede llegar a ser letal en dosis de 5 gr en adultos.

La cantidad de oxalatos que contienen los alimentos es muy variable según la fuente que consultemos (y según la estación del año, variedad de planta, maduración, etc. de la planta sobre la que se hace la medición). Pero a grandes rasgos, estos son los alimentos que contienen oxalatos, en orden de mayor a menor cantidad:

Espinacas, acelgas, perejil, plátano, tomate,  ruibarbo, cacao negro, remolacha, frutos secos, judías, cereales integrales (seguidos por alimentos con menores cantidades como espárragos, brócoli, tomate, higo, frambuesa,  café, coliflor, te, ciruelas, manzanas, etc…).

El ácido oxálico desaparece en su mayor parte al desechar el agua de cocción de estas verduras.

Se recomienda consumir los alimentos en oxalatos alejados de aquellos que aportan calcio como medida de precaución.

Y, por último, comentaros que el ácido oxálico se produce dentro de nuestro organismo cuando se metaboliza la vitamina C, entre otros procesos metabólicos, por ello la ingestión de megadosis de esta vitamina tiene además el inconveniente de la acción desmineralizante de este acido, además de aumentarnos la diuresis.

Se recomienda consumir los alimentos en oxalatos alejados de aquellos que aportan calcio como medida de precaución.

Fitatos:

Se encuentran presentes en la parte fibrosa de muchas plantas, incluidos los cereales localizándose en este caso en las cubiertas externas: el conocido salvado, pero también en la soja. Al igual que los oxalatos, también reducen la biodisponibilidad de minerales, especialmente calcio, hierro y cinc.

Una estrategia alimentaria para contrarrestar en cierta medida el efecto de los fitatos es el consumo de semillas, como por ejemplo el sésamo  -rico en estos minerales- evitando que coincidan en la misma toma los alimentos ricos en fitatos y los que son ricos en minerales como el calcio.

Algunos tipos de fibra no tienen ninguna influencia sobre el calcio, pero hay algunas, como las insolubles (lignina, celulosa y hemicelulosa), presentes por ejemplo en el salvado de trigo, que disminuyen su absorción a nivel intestinal, por los mecanismos anteriormente explicados. La lignina contenida en el salvado de trigo, también tiene un efecto irritante de la mucosa intestinal al “arañar” el intestino en su arrastre. Por lo tanto no es aconsejable abusar de su consumo para tratar el estreñimiento.

El consumo excesivo de alimentos ricos en fibras, probablemente pueda llegar a disminuir la biodisponibilidad del calcio, ya sea porque se unen con este mineral e impiden su absorción y se elimina, o porque al acelerar el tránsito intestinal, reducen el tiempo disponible para ser captado por el organismo.

Alimentos ricos en ácido fítico son: sésamo, alubias, linaza, cebada, salvado de trigo, avena, soja y trigo, donde ronda de los 500 a 1000 mg por 100g y tristemente tampoco se libra el cacao que no deja de ser una semilla. Comparándolos con alimentos como el aguacate (1mg por 100g) o el brecol (18mg en 100g)

La enzima fitasa hidroliza el ácido fítico y lo transforma en inositol y ácido fosfórico anulándose su acción desmineralizante.

La germinación de las semillas aumenta la actividad de la fitasa, reduciéndose la actividad del ácido fítico.

– La fermentación de los productos de panadería reduce la acción del ácido fítico gracias a la fitasa de la harina y de la levadura.

La actividad de la fitasa es máxima a una temperatura entre 45 y 60ºC, pero se inactiva a más de 70ºC, por tanto los procesos de cocción desactivan esta enzima.

No obstante, son tantos los beneficios que aportan las fibras al organismo, que se aconseja su ingesta pero no en forma abusiva.

Pectinas:

Otros tipos de fibra como las pectinas también pueden interferir en la absorción de minerales.

Como podemos ver, una dieta con presencia importante de antinutrientes y con insuficiente cantidad de los nutrientes que pueden afectarse por los mismos, puede dar origen a déficit nutricionales y enfermedades a causa de éstos. Por ello, identificar los antinutrientes y reducir su efecto en la cocina es de gran importancia.

Antinutrientes: inhibidores enzimáticos

Entre los antinutrientes, un grupo muy importante son los inhibidores enzimáticos. Nuestra digestión ocurre gracias a la acción de enzimas, que descomponen los nutrientes en la digestión para que los podamos absorber. Pero hay ciertas sustancias en algunos alimentos que impiden la correcta acción de esas enzimas:

Impiden la proteólisis digestiva (o sea, la descomposición de las proteínas en aminoácidos). Las proteínas deben llegar descompuestas en aminoácidos a nuestro intestino. Si no lo están, estos fragmentos pueden pasar por un intestino demasiado permeable y causar problemas a nuestro sistema inmune o a nuestro riñón. Incluso pueden originar problemas de crecimiento, debido a la baja absorción de proteínas y también porque estos inhibidores hipertrofian el páncreas y estimulan su (esto se puede reconocer por el aumento del nitrógeno fecal).

Normalmente, al cocinar el calor desnaturaliza estos factores y con ello casi todo su efecto inhibidor, aunque suele quedar un valor residual inhibidor del 5-20%. El significado tóxicológico de este efecto residual se desconoce en la actualidad.

Estos inhibidores son:

  • Antitripsinas o inhibidores de proteasas: son sustancias que impiden el uso o metabolismo enzimático de las proteínas. Se encuentran en productos tanto de origen vegetal –leguminosas, patata, batata, cacahuete como animal –leche, calostro, huevo (ovomucoide y ovoinhibidor)-.  El más conocido y destacado es el inhibidor de tripsina, que se encuentra en la soja, judías…
  • Inhibidores de la tripsina y quimotripsina bovina: en la soja se han hallado inhibidores del tipo factor Bowman-Birk y factor de Kunitz. También se han aislado inhibidores similares en judías, cacahuetes, guisantes, lentejas, aunque la actividad de cada uno es diferente.

Anticarbohidrasas

Estas sustancias impiden el uso completo de los hidratos de carbono, porque afectan a las enzimas que hidrolizan (descomponen) los hidratos de carbono.

Estos inhibidores son:

  • Antiamilasas: evitan que asimilemos el almidón. Se encuentran en leguminosas, trigo integral.
  • Antiinvertasas: en patatas y maíz.

Cómo reducir el efecto de los antinutrientes en la cocina

Si bien no siempre podemos hacer algo ante el efecto de los antinutrientes, siempre es importante que llevemos una dieta equilibrada y variada, de manera que cuidemos las fuentes de nutrientes diversos y no nos excedamos con los antinutrientes consumidos. Especial atención deben tener quienes llevan dietas especiales, por ejemplo: vegetarianos.

Pero si bien no siempre podemos reducir el efecto de los antinutrientes en la cocina, en algunos casos podemos actuar para aprovechar mejor los nutrientes del plato, por ejemplo:

  • Cocinar siempre la clara de huevo, pues la cocción inactiva a la avidina, sustancia con efecto de antinutriente.
  • No beber té o café hasta pasadas las dos horas de haber ingerido alimentos ricos en hierrocomo pueden ser las lentejas, garbanzos, carnes, pescados u otros.
  • Remojar y cocinar bien las legumbresque debilitan las saponinas que poseen y reducen el efecto antinutriente que las mismas contienen.
  • Intentar no mezclar oxalatos con alimentos ricos en calcio, por ejemplo: evitar la combinación de sardina rica en calcio con remolacha que tiene el antinutriente, o evitar consumir espinacas con salsa a base de leche, porque el calcio de esta última puede limitarse a causa de los oxalatos del vegetal.
  • No abusar de los alimentos ricos en fitatosu otros antinutrientes si no ingerimos suficientes cantidades de los nutrientes que pueden resultar afectados. Por ejemplo, si no consumimos lácteos en absoluto no abusemos del salvado de trigo que incluso reducirá la absorción del poco calcio que consumimos con otros alimentos.
  • Las legumbres deben cocinarse (recomiendo al vapor) o germinarse, pero mejor nunca crudas: una vez germinadas se recomienda calentar en un salteado ligero (los brotes de soja, de garbanzos) para eliminar los inhibidores que hayan podido quedar.
  • Evitar el consumo de plátanos y mango verde, que contienen antiamilasas.

A modo de curiosidad: unos 200 g de pan integral, contienen fitatos como para inhibir el calcio que contiene un vaso de leche.

Con la cocina podemos reducir el efecto de los antinutrientes con la finalidad de incrementar la proporción de nutrientes presentes en nuestra dieta. Por ello, no olvides prestar atención a estas sustancias y recordar que los métodos de cocción pueden ayudar así como también,  puede ser de ayuda evitar combinaciones de alimentos poco aconsejables para el organismo por mezclar nutriente y su antinutriente en un mismo plato.

 

Pérdida o aumento de la masa ósea.

¿Qué causa la pérdida ósea?

  • A medida que envejece, el cuerpo puede reabsorber calcio y fósforo de los huesos en lugar de conservar estos minerales en ellos. Esto hace que los huesos sean más débiles. Cuando este proceso alcanza una cierta etapa, se le llama osteoporosis.
  • Para las mujeres, la disminución de los estrógenos en el momento de la menopausia es una causa importante de pérdida ósea.
  • Para los hombres, la disminución de la testosterona a medida que envejecen puede causar pérdida ósea.
  • Tomar alcohol. Demasiado alcohol puede dañar sus huesos. También puede ponerlo en riesgo de caerse y romperse un hueso. Fumar. Los hombres y las mujeres que fuman tienen huesos más débiles. Las mujeres que fuman después de la menopausia tienen incluso una mayor probabilidad de sufrir fracturas. Algunos fármacos, consulte con su médico.
  • El bajo peso también se vincula con la pérdida ósea y debilidad ósea.

¿Qué es necesario para tener una buena masa ósea?

  • Tu cuerpo necesita vitamina D, fósforo, vitamina K y calcio, para mantener los huesos en buen estado.
  • Para aumentar la densidad ósea, el ejercicio debe hacer que los músculos ejerzan tensión sobre los huesos. Estos se denominan ejercicios de soporte de peso.
  • Alimentarse adecuadamente, evitar productos procesados, azucarados, etc. Saber escoger alimentos frescos, hortalizas, huevos, semillas, algas, pescados, carnes magras, etc.

Tener huesos fuertes es importante para su salud. La prueba de densidad mineral ósea es la mejor forma de medir la salud de sus huesos.

El tejido óseo se renueva constantemente por la acción coordinada de osteoclastos y osteoblastos. Los osteocitos desempeñan un papel destacado en el inicio del remodelado en un lugar dado del esqueleto. Estos y otras células de estirpe osteoblástica producen diversos mediadores que modulan la diferenciación de los precursores osteoclásticos, paso inicial imprescindible para que comience la resorción.

Diferencia entre Osteoblastos y Osteoclastos

Osteoblastos

Los osteoblastos son las células responsables de la formación y organización de la matriz extracelular del hueso y de su posterior mineralización. Además liberan algunos factores que son probablemente mediadores de la resorción ósea.

Son células cuboides que forman una capa en las superficies de los huesos en crecimiento, o como en el caso de la osificación intramembranosa, rodean áreas de osificación. Parte de su membrana se encuentra en contacto con el borde osteide, llamándose así el área donde está teniendo lugar la calcificación. Como otras células que fabrican activamente proteínas, los osteoblastos tienen abundante retículo endoplásmico rugoso y un área de Golgi muy desarrollada. Se reconocen fácilmente vesículas de pinocitosis cerca de la membrana responsables de la secreción del colágeno.

El principal producto de los osteoblastos maduros es el colágeno de tipo I que constituye el 90% de las proteínas del hueso. Pero, además, producen otras proteínas como la osteocalcina y las proteínas Gla matriciales, y glicoproteínas fosforiladas incluyendo las sialoproteínas I y II, la osteopontina y la osteonectina. Las principales proteínas con actividad enzimática producidas por los osteoblastos son la fosfatasa alcalina y la colagenasa.

Osteoclastos

Las células responsables de resorción (pérdida) de la matriz ósea son los osteclastos, células polinucleadas de gran tamaño que se localizan en las superficies óseas firmemente asociadas a la matriz óseo. Los osteoclastos se forman por la fusión de varias células mononucleares derivadas de una célula madre sanguínea de la médula ósea mostrando muchas propiedades de los macrófagos

Los osteoclastos se caracterizan por disponer de una porción de su membrana “arrugada” ,en forma de cepillo, rodeada de un citoplasma libre de orgánulos, llamada “zona clara” con la que se adhiere a la superficie del hueso mediante integrinas, unos receptores especializados del hueso. El proceso de resorción se inicia cuando el aparato de Golgi de la células excreta lisosomas con enzimas capaces de producir un microambiente ácido por debajo de la membrana arrugada como consecuencia del transporte de protones mediante la bomba de protones ATP-dependiente, el intercambio Na+/H+ y la anhidrasa carbónica. Las enzimas lisosomales de los osteoclastos implicadas en este proceso son cistein-proteasas como la catepsina y sobre todo, la fosfatasa ácida tartrato-resistente (esta última se utiliza como marcador del fenotipo osteoclástico). Las enzimas lisosomales solo son liberadas en la zona clara en las proximidades del borde arrugado produciendose en este área las reacciones de degradación de la matriz que deben producirse antes de que le medio ácido disuelva las sales minerales del hueso.

La resorción osteoclástica depende de una serie de factores reguladores externos como la hormona paratiroidea, la 1,25-dihidroxivitamina D3 y la calcitonina. Otros factores que afectan la funcionalidad de los osteoclastos son los glucocorticoides y las prostaglandinas.

La importancia del estilo de vida y la grasa corporal.

Se puede afirmar que el tipo de alimentación puede influir de manera decisiva  en la acumulación de grasa corporal, al afectar a varios procesos metabólicos involucrados en el almacenamiento de triglicéridos.

La composición de la dieta tiene gran importancia en la regulación de la actividad de las enzimas lipogénicas. Las dietas ricas en hidratos de carbono estimulan la expresión de las principales enzimas involucradas en esta ruta metabólica. Este efecto está mediado por dos factores de transcripción, SREBP y la proteína de unión a elementos de respuesta regulados por hidratos de carbono (ChREBP, carbohydrate response element binding protein), que reconocen determinadas secuencias de nucleótidos en los genes que codifican parte del tejido adiposo, la elevación de las concentraciones de insulina que produce la ingesta de hidratos de carbono estimula la actividad  de la LPL y con ello la entrada de ácidos grasos procedentes de la lipoproteínas y la disponibilidad de glucosa por translocación del transportador GLUT-4. Lo que se traduce a una elevada disponibilidad de glicerol-fosfato. En definitiva, se favorece la acumulación de triglicéridos en dicho tejido. También  influyen en la lipogénesis, pero en sentido contrario, los ácidos grasos instaurados;  éstos disminuyen la expresión de los genes que codifican las enzimas lipogénicas.

La relación con los micronutrientes, estudios realizados en animales así como estudios epidemiológicos y de intervención en seres humanos han puesto de manifiesto una relación inversa entre la ingesta de calcio y la adiposidad. Esto se debe a que una ingesta elevada de calcio favorece concentraciones intracelulares de calcio más bajas debido a una disminución de las concentraciones plasmáticas de vitamina D. Como consecuencia de ello se produce una disminución de la lipogénesis y un aumento de la lipólisis.

El perfil lipídico de la dieta influye de manera notoria en la composición en ácidos grasos de los fosfolípidos de la membrana plasmática de los adipocitos.

Además de la alimentación, otro de los aspectos importantes del estilo de vida de la población es la actividad física.

Diversos estudios llevados a cabo en seres humanos han puesto de manifiesto  que la práctica de ejercicios físico incrementa la capacidad lipolítica del tejido adiposo. Algunos estudios proponen  que el ejercicio físico incrementa la expresión LSH. Sin embargo, otros estudios se afirma que este efecto se debe a una reducción del número de receptores a2- adrenérgicos antilipolíticos y un aumento del número y/o de la afinidad de los receptores ß-adrenérgicos, que son los que estimulan la lipolisis, sin cambios en otros puntos de la cascada lipolítica.

5 Beneficios de las pepitas de uvas que no conocías

1.   Disminuyen problemas cardiovasculares

Las proantocianidinas de las uvas mejoran la circulación de la sangre y fortalecen los vasos capilaresarterias y venas. Esto es muy importante, porque unas venas sanas permiten que tu salud cardiovascular esté mejor controlada.

Cuando tus arterias están elásticas, la sangre irriga mejor y se evitan los molestos endurecimientos. Este no es solo un problema estético ya que, cuando la sangre no tiene libre paso, se crean trombos.

 

2.   Tienen propiedades antiinflamatorias y antibacterianas

Las bacterias se encuentran en todos lados y resulta casi imposible estar a salvo de ellas. Por eso, debes tomar medidas para evitar que te afecten. Una opción es consumir semillas de uva, las cuales tienen efecto antiinflamatorio y protegen tu intestino y articulaciones.

 

3.   Desintoxican tus intestinos

El sabor amargo de las semillas de uva se debe a su alto contenido en fibra. Aunque masticarlas puede resultarte desagradable, son perfectas cuando tu tránsito intestinal es lento (estreñimiento).

Además, al hacer que tus intestinos se limpien también eliminas rápidamente todas las toxinas que has acumulado.

4.   Mejoran el crecimiento y calidad del cabello

El aceite de uva para el cabello tiene una buena cantidad de beneficios que pueden contribuir a mejorar notablemente la salud del cabello. No obstante, antes de seguir, es interesante saber que el aceite de uva no se extrae de la uva en sí, sino de las pepitas de uva, que son las que tienen las propiedades adecuadas para fortalecer el cabello.

Otra de las propiedades con las que cuenta el aceite de uva, es que dispone de una gran cantidad de vitamina E, que, como veremos a continuación, es muy positiva para el cabello

5.   Tienen propiedades antioxidantes

Las semillas de uva naturales son ricas en flavonoides como ácido gálico y epicateínas. Estos antioxidantes son veinte veces más benéficos que la vitamina E y cincuenta veces más benéficos que la vitamina C.

Evitarás que los síntomas de envejecimiento prematuro se noten en tu piel. Lo más importante es que este efecto rejuvenecedor también beneficia a las células, tejidos y órganos.

Las semillas de uva son ricas en colágeno y resveratrol, dos elementos fundamentales para contrarrestar y prevenir el envejecimiento de la piel. Consumir estas semillas otorgará mayor elasticidad a tu piel a la vez que lucirá más joven.

 

5 Razones por la que se cae el pelo en exceso y como detenerlo.

  1. Llevar una dieta demasiado estricta o inapropiada.

La falta de nutrientes (vitaminas, minerales…) desencadena problemas  para la salud, tenemos que incorporar alimentos sanos en cantidades moderadas y variedad de alimentos para asegurarnos de no tener carencias nutricionales.

La comida basura, altamente procesada y poco nutritiva debemos dejarla prácticamente a un lado ya que no ayudaría a mejorar el pelo, la piel, y la salud en general.

  1. La anemia provoca pérdida del cabello. Esto ocurre porque, el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo, se ve afectado por la falta de hierro.

Para saber, si puedes padecer de anemia, tendrás que ver si experimentas una serie de síntomas como: la somnolencia, la debilidad general o la apatía. Si ves que sí tienes estas señales, debes saber que es el momento de revisar el nivel de la hemoglobina que tiene tu sangre.

  1. El estrés crónico puede provocar, también, la pérdida de cabello, ya que afecta el flujo sanguíneo que llega al cuero cabelludo. La buena noticia es que, si el cabello se cae por estrés, esta pérdida se recupera rápidamente.

Asegúrate que descansas determinadas horas al día y que sabes cómo encontrar el modo de relajarte. En el caso de que tengas problemas emocionales y no sepas cómo resolverlos, debes acudir a un psicólogo.

  1. Problemas en la tiroides. Cuando esto ocurre, es porque nuestro cuerpo experimenta un desequilibrio hormonal, que puede aparecer por la menopausia, por problemas en el sistema endócrino o por diabetes.

Si sospechas que la pérdida de cabello puede deberse a un problema de estas características, tendrás que ir a un endocrinólogo para que te haga los estudios necesarios y te indique el tratamiento adecuado.

  1. Por consumir determinados medicamentos

El hecho de consumir determinados medicamentos, también, puede provocar la pérdida del cabello. Entre estos medicamentos, encontramos algunos destinados para las personas que tienen presión sanguínea alta.

Aquí, también estarían los antidepresivos, que suelen provocar un efecto secundario, que es precisamente la pérdida del cabello, también algunos esteroides, etc.

Si dejas de tomarlos puede que mejore tu cuero cabelludo. No obstante, no hay que tomar nada sin la presencia de un profesional cualificado, medico, etc.

Semillas de cáñamo, más que una semilla.

Las semillas de cáñamo proceden de la planta Cannabis Sativa, pero no te asustes, las semillas de cáñamo no contienen ningún elemento ni sustancia narcótica.

Una de las características más importantes de las semillas de cáñamo es que contienen proteínas de alto valor biológico, gran capacidad de absorción y fácil digestibilidad. Las proteínas de las semillas de cáñamo contienen todos los aminoácidos esenciales y, por ello, son una fuente de proteína vegetal tan excelente como la controvertida soja, incluso mejor, pues no da ningún tipo de alergia y además no requiere pesticidas en su producción (al contrario que la soja, prácticamente transgénica en todo el mundo).

Ácidos grasos esenciales

Otra de las llamativas características de las semillas de cáñamo es su acertada proporción de ácidos grasos esenciales: 3 partes de Omega 3 por 1 de Omega 6. Como sabréis, los ácidos grasos esenciales actúan como antiinflamatorios, protegen las membranas celulares y son esenciales para el correcto funcionamiento del cerebro.

Hidratos de carbono.

Digamos que los que contienen son de  absorción lenta, además  si se comen enteras (con cascará) son ricas en fibra, de la cual un 20 % es fibra soluble y un 80 % es fibra insoluble.

Por un lado, la fibra soluble forma una especie de sustancia gelatinosa en el intestino que sirve de alimento a la flora intestinal, disminuye los picos de glucosa en sangre y estabiliza los niveles de colesterol.

Por otro lado, la fibra insoluble añade volumen a las heces, favorece el paso de los alimentos y los desechos a través del intestino y reduce el riesgo de sufrir diabetes.

Rica en vitaminas y minerales: Manganeso: 5 veces la CDR. Vitamina E: casi 3 veces la CDR. Magnesio: casi 3 veces la CDR. Fósforo: 145 % de la CDR. Zinc: 120 % de la CDR. Hierro: 77 % de la CDR. Fibra: 7 g – 28 % de la CDR.

Algunos beneficios que no conocías:

Alivian los síntomas del síndrome premenstrual y la menopausia

Las semillas de cáñamo contienen ácido gamma-linoleico (GLA), un ácido graso que produce una sustancia llamada prostaglandina E1 que reduce los efectos de la prolactina.

De acuerdo con un estudio, tomar un gramo diario de ácidos grasos esenciales, incluidos 210 mg de GLA, disminuye significativamente los síntomas del SPM

Se cree tambien que el GLA presente en las semillas de cáñamo también puede regular los desequilibrios hormonales y la inflamación asociados a la menopausia.

Tanto las semillas de cáñamo como el aceite obtenido de ellas son mucho más ricos en vitamina E que el germen de trigo. Las propiedades antioxidantes de las semillas de cáñamo hacen su consumo recomendable en caso de enfermedades degenerativas lentas como la artrosis.

Mejoran los trastornos cutáneos

Al ser ricas en ácidos grasos esenciales, pueden influir positivamente en los síntomas de eccemas, como el picor o el dolor.

Reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Estas semillas son ricas en un arginina, un aminoácido que nuestro organismo utiliza para elaborar óxido nítrico.

¿Qué es el óxido nítrico?

Es una molécula de gas que estimula la dilatación y relajación de los vasos sanguíneos, lo que se traduce en una reducción de la presión arterial y un menor riesgo de enfermedades cardiacas .

En un amplio estudio realizado a más de 13 000 personas, el aumento del consumo de arginina causó una reducción en los niveles de proteína C reactiva, un marcador de inflamación asociado a las enfermedades cardiovasculares.

En segundo lugar:

El ácido gamma-linoleico presente en las semillas de cáñamo se ha relacionado con una disminución de la inflamación y, por lo tanto, un menor riesgo de enfermedades cardiacas.

En tercer lugar:

Diversos estudios en animales han revelado que el aceite y las semillas de cáñamo favorecen la disminución de la presión arterial y el riesgo de formación de coágulos.

¿COMO TOMAR LAS SEMILLAS DE CÁÑAMO?

Se recomienda el consumo de Cáñamo tanto a jóvenes o mayores con sobreesfuerzos físicos o intelectuales (duros trabajos, estudiantes, amas de casa, deportistas, culturistas,…), personas convalecientes o en estado de recuperación, mujeres embarazadas o lactantes (muy importante para el buen desarrollo físico y cerebral del bebé), personas que deseen perder peso, etc.

Sus derivados pueden ser consumidos por celiacos ya que no contienen gluten. O tan solo personas que deseen llevar una dieta más saludable.

Las semillas de cáñamo se pueden consumir de muchas maneras: enteras, molidas, germinadas o en forma de aceite.  Se pueden  añadir  en batidos, zumos, cremas, ensaladas, sopas…

 

Donde está el pensamiento está la realidad.

Cada pensamiento origina una respuesta biológica, global, armónica, de todo su ser, material y espiritual en el sentido que marca el contenido del pensamiento que originó. Dicho de otra manera, cada pensamiento influye en el encauzamiento y utilización de las energías globales del hombre, y según su contenido intrínseco, se va a producir un efecto útil beneficioso, o negativo y perjudicial.

Por lo tanto, según el contenido del pensamiento, la respuesta biológica (RB), puede ser positiva, útil, o negativa, lo que significa un uso incorrecto y nocivo de las energías vitales, con repercusión en el funcionamiento del organismo, aunque a veces sea a niveles sutiles, y con repercusiones físicas y psicológicas en su salud.

A nivel deportivo un pensamiento positivo, una buena fuerza de voluntad, una actitud alegre, puede hacer que consigas muchos logros, algunos antes del tiempo esperado. Rodearse de un ambiente idóneo es imprescindible (personas, música, lugares, etc.)

Una mentalidad negativa puede traer a largo plazo hasta enfermedades, o complicar cualquier labor de la diaria, además será mucho más fácil abandonar una meta. Algunos alimentos también alteran nuestro estado de ánimo, siempre hay que cuidar lo que se come.

Me considero una persona bastante positiva y motivada, desde que nací, mi objetivo es explotar mi potencial físico y ayudar a otras personas a conseguirlo.

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La importancia del cromo en el deportista.

Su deficiencia puede ser un problema en deportistas de resistencia y fuerza, pues mantiene las concentraciones de glucemia, interviene en la formación de glucógeno y facilita el transporte de aminoácidos hacia el interior de los músculos, al ser un componente esencial del factor de tolerancia a la glucosa asociado a la insulina, potenciando su actividad; los deportistas que consumen gran cantidad de hidratos de carbono pueden necesitar mayor aportación de cromo.

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El ejercicio incrementa la necesidad de cromo, al aumentar la diuresis proporcionalmente a su intensidad y duración. La ingesta de cromo se reduce en deportistas que pierden peso antes de competir. Los suplementos de cromo, en forma de picolinatos, se han utilizado para modificar la composición corporal, incrementando la masa magra y disminuyendo la masa grasa. No está demostrada la bondad de este efecto. Su exceso puede provocar lesiones cromosómicas y efectos adversos sobre el sistema nervioso.

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El problema no son las gasas saturadas, sino las grasas hidrogenadas.

Las grasas saturadas a las que me refiero son; procedente de animales de campo, yemas de huevo, aceite de coco, granos de cacao, etc., estas grasas permanecen en estado sólido a temperatura ambiente, pasando al estado líquido si se las calienta.

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Los seres humanos han estado consumiendo las grasas saturadas de origen animal, aceites tropicales durante miles de años. Es el advenimiento del aceite vegetal procesado moderno y no el consumo de grasas saturadas, el factor determinante asociado con la aparición de epidemias de enfermedades degenerativas modernas.

Según la creencia tradicional generalizada, esas grasas son culpables de la mayor parte de nuestras enfermedades modernas, como las cardiovasculares, cáncer, obesidad, diabetes, mal funcionamiento de las membranas celulares, e incluso trastornos nerviosos como la esclerosis múltiple.

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Sin embargo, muchos estudios científicos descubrieron que los aceites vegetales líquidos procesados por el método de hidrogenación para cambiarlos al estado sólido,  generan durante el proceso radicales libres llamados grasas-trans, responsables de la proliferación de las hoy denominadas enfermedades modernas.

¿Dónde se encuentran las grasas-trans?

A veces en la etiquetas no siempre viene identificado que alimentos se encuentran estas grasas hidrogenadas. Por ejemplo estos alimentos normalmente contienen grasas hidrogenadas:

Bollería industrial (magdalenas, donut, bollos…), alimentos procesados (lasañas, empanadillas, concretas…), algunas galletas, margarinas…

Ahora hablaremos de los beneficios que tiene la grasa saturada que comentábamos más arriba.

Las grasas saturadas fortalecen el sistema inmunológico y están involucradas en la comunicación intercelular, lo cual significa que nos protegen. También  ayudan a las membranas de nuestras células a funcionar correctamente, incluyendo la insulina, protegiéndonos así contra la diabetes.

Las grasas saturadas son necesarias para un funcionamiento correcto del sistema nervioso. De hecho más de la mitad de la grasa del cerebro es saturada.

Las grasas saturadas también están involucradas en la función del riñón y producción de hormonas. (está ultima imprescindible para los deportistas)

Las grasas saturadas juegan un papel muy importante en los procesos metabólicos del cuerpo humano.

Mí consejo: Introducir cantidades moderadas de aceite de coco, grasa de origen animal, etc. Qué predominen las grasas Insaturadas, que son las monoinsaturadas (omega 9) y grasas poliinsaturadas (omega 3 y omega 6).