De qué forma repercute el cigarrillo en los deportistas.

El consumo de tabaco, la nicotina y otros compuestos inhalados, con el tiempo desestructura ciertas partes de la cadena respiratoria, desde el pulmón a los vasos que llevan la sangre a las células de cualquier tejido, e incluso a estas mismas. Por otra parte, el patrón oxidativo de los fumadores es diferente a los no fumadores, el hecho de practicar ejercicio modula este efecto aumentando el efecto nocivo siendo en algunos individuos pro inflamatorio según la intensidad y duración del trabajo y si siguen fumando».

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  1. Los cambios cardiovasculares durante la actividad física parecen afectar a la disponibilidad de O2 en los tejidos. Una posible explicación podrían ser los defectos de transferencia de oxígeno de los pulmones a la sangre arterial, la reducción del transporte de oxígeno debido a una disminución en el caudal cardiaco máximo y el deterioro de la redistribución del flujo sanguíneo a los tejidos durante el ejercicio debido a las sustancias vasoconstrictoras presentes en el humo de los cigarrillos.
  2. Aumento de los leucocitos, Aumento de la proteína C reactiva, aumento factor de necrosis tumoral alfa. Aumento de los lípidos: triglicérido, Colesterol LDL (malo), descenso colesterol HDL (bueno). Los fumadores tienen mayor concentración de fibrinógeno que se relaciona con él número de coágulos. Por lo tanto tienen mecanismos de trombohemostáticos disfuncionales, que favorecen la formación de trombos.
  3. En los fumadores, por un mismo nivel de ejercicio, el trabajo cardiaco es más alto. De esta manera, en el organismo de un individuo fumador, ya sea deportista habitual o no, se desarrolla, por el consumo del tabaco, un falso esfuerzo o esfuerzo teórico que representa una circunstancia negativa añadida por el riesgo que comporta realizar una actividad física intensa. Además, el organismo del fumador está en unas condiciones iniciales poco convenientes debido a la acción tóxica de los productos de combustión.
  4. También ha quedado demostrado que los fumadores tienen una recuperación más lenta al igual que una pérdida de masas muscular acelerada, tanto por un elevación del nivel de la enzima que degrada el musculo como por la más lenta síntesis de proteínas característica de los fumadores.
  5. El fumar tiene efectos negativos en los huesos y las articulaciones, haciendo que el atleta fumador sea más susceptibles a las lesiones relacionadas con deportes. Los fumadores tienen una salud general más pobre que afecta su resistencia física.
  6. Un estudio realizado en Estados Unidos donde se siguió durante 15 años a más de 5000 fumadores y no fumadores, muestra que el consumo de tabaco predispone a la aparición de intolerancia a la glucosa en fumadores, ex fumadores y fumadores pasivos. El 22% de los fumadores, el 17 % de los fumadores pasivos y el 14% de los ex fumadores estudiados presentaron intolerancia a la glucosa en el transcurso de los 15 años mientras que solo el 11% de los no fumadores lo hicieron. La intolerancia a la glucosa se denomina «prediabetes», pues de no ser controlada puede convertirse en diabetes. El mecanismo propuesto involucra el efecto tóxico que tienen los componentes del humo de tabaco en el páncreas, órgano donde se encuentran las células beta, que producen insulina.
  7. Fertilidad: La fertilidad de hombres y mujeres se ve reducida. Por otro lado, el riesgo de impotencia masculina se ve aumentado por el consumo de tabaco.
  8. La piel sufre las consecuencias del tabaquismo, afectan a la estética generando arrugas prematuras, cabello reseco y piel seca. El tabaco lesiona la piel de todo el cuerpo siendo esto más manifiesto en la cara, porque al tabaco se suman los efectos de los rayos ultravioletas del sol. El tabaquismo provoca un envejecimiento prematuro en la piel que es más evidente en las mujeres.