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La vitamina D (calciferol) y Alimentos que la contienen.

A este grupo pertenecen dos sustancias, el ergocalciferol (D2) y el colecalciferol (D3). Es fundamental para la absorción del calcio y del fósforo en el intestino, ya que la vitamina D se convierte en sustancias que intervienen en el metabolismo del calcio, y estimulan su absorción intestinal y también actúa modulando la respuesta inmune.

Nuestro organismo la puede sintetizar formándola en la piel con la acción solar de los rayos ultravioleta, por lo que podemos sustituir la acción de tomar el sol por la dieta para cubrir las necesidades diarias.

En países no soleados o en el caso de personas que no se exponen nunca al sol, como es el caso de los bebés, el déficit de vitamina D puede producir descalcificación de los huesos, caries dentales o incluso raquitismo.

La falta de vitamina D también puede estar ligada a enfermedades crónicas como el cáncer (pecho, ovario, colon y próstata), dolor crónico, debilidad, fatiga crónica, enfermedades autoinmunes como la esclerospresión arterial, enfermedades mentales (depresión, desórdenes afectivos estacionales y posiblemente con la esquizofrenia), enfermedades del corazón, artritis reumatoide, psoriasis, tuberculosis y enfermedad inflamatoria del intestino.

Bioquímica y síntesis.

La vitamina D es una prohormona, por lo que no tiene actividad hormonal por sí misma, pero sí se convierte a la hormona activa (calcitriol) a través de un mecanismo de síntesis muy regulado. La síntesis de colesterol en el hígado por medio de Acetil CoA es el primer paso, luego de varios cambios complejos se llega a un intermediario llamado 7-dehidrocolesterol. Cuando los rayos UV tienen contacto con la piel este 7-dehidrocolesterol sufre unas transformaciones produciendo vitamina D3. Esta vitamina D3 no es biológicamente activa por lo tanto debe ser sometida a dos hidroxilaciones: la primera en el hígado formando 25-hidroxicolecalciferol (calcidiol) y la segunda en el riñón formando 1,25-dihidroxicolecalciferol también llamada calcitriol (forma activa).

La vitamina D2 sigue el mismo proceso (sin necesidad de rayos UV) para formar 1,25-dihidroxiergocalciferol.7 La producción de vitamina D en la naturaleza, al parecer requiere de la presencia de rayos UV, incluso la vitamina E en alimentos comestibles es derivada en última instancia de organismos; desde setas u hongos a animales, los cuales no pueden sintetizarla sino a través de la acción de los rayos solares, en algún punto de la cadena sintética. Por ejemplo, los peces contienen vitamina D solo porque consumen algas del océano que sintetizan la vitamina D en aguas bajas por la acción de rayos UV.

 Mayores niveles de vitamina D, mayor es el rendimiento y la fuerza muscular

Los investigadores de Reino Unido evaluaron los niveles de vitamina D de 99 niñas de 12 a 14 años y las instruyeron para saltar tan alto como fuera posible, mientras ellos valoraban su función muscular y comprobaron que las niñas que más altos niveles de vitamina D tenían eran las que mayor velocidad de salto, mayor altura, potencia y fuerza muscular alcanzaban.

La vitamina D no sólo favorece la salud del corazón y fortalece el sistema óseo, sino que ahora también, se sabe que beneficia a nuestros músculos.

Dada la importancia de la vitamina D se debe tener en consideración su consumo como forma de asegurar la puesta en marcha correcta de los músculos, nervios, coagulación de la sangre, crecimiento celular y utilización de energía. La falta de vitamina D puede revelarse en una baja en el desempeño tanto a nivel deportivo, como un decaímiento en nuestro organismo.

¿Cuánta vitamina D necesitamos?

30-70 ng/ml es óptima
Por encima de 150 ng/ml es tóxica
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