Entrenamiento de Fuerza para Extremos - Velocidad y Potencia

24 de mayo de 2026

Mujer levanta balón medicinal, otra salta en cajón. ¡Entrenamiento intenso como el de Mijailo Mudryk!

Índice

Cuando un extremo vive de la velocidad, la fuerza tiene una función muy concreta: convertir cada arrancada en ventaja, cada frenada en estabilidad y cada contacto en una acción que no le quite continuidad al juego. En el caso de Mijailo Mudryk, ese equilibrio entre potencia y ligereza es justo lo que marca la diferencia entre un jugador rápido y un futbolista realmente decisivo. Aquí voy a centrarme en cómo debería plantearse el entrenamiento de fuerza para un perfil así, qué ejercicios tienen más transferencia al césped y cómo repartir la carga sin apagar la chispa.

Lo esencial para ganar fuerza sin apagar la velocidad

  • Un extremo rápido necesita fuerza unilateral, potencia y estabilidad del tronco, no solo músculo grande.
  • La sala de pesas debe mejorar el arranque, la frenada y el cambio de dirección, tres acciones que castigan mucho el cuerpo.
  • Con 2 sesiones semanales en temporada suele bastar si el volumen es bajo y la calidad es alta; en pretemporada se puede subir a 3 o 4.
  • Los básicos bien elegidos suelen rendir más que una lista infinita de ejercicios: sentadilla, bisagra de cadera, zancadas, isquios y empujes o tirones.
  • La prevención de lesiones no es un extra: FIFA insiste en que el fútbol actual exige más carga física y mental que antes.

Qué exige de verdad un extremo rápido

Un extremo rápido no necesita “más gimnasio” en abstracto; necesita producir fuerza útil en muy poco tiempo. Eso incluye acelerar en los primeros metros, frenar sin descontrolar la rodilla, cambiar de dirección con economía y resistir contactos cuando recibe al espacio o protege el balón.

Por eso yo miro cuatro capacidades por encima del resto: fuerza máxima, potencia, fuerza excéntrica y estabilidad del tronco. La UEFA, en su marco de competencia para fitness en fútbol, pone el foco en pruebas de 5, 10, 20 y 30 metros, saltos y cambios de dirección como el 505; esa lógica me parece más honesta que obsesionarse con el peso movido en una sola sesión.

Cuando entiendes eso, la siguiente decisión ya no es si entrenar fuerza, sino qué tipo de fuerza conviene priorizar y en qué dosis. A partir de ahí, el plan deja de ser genérico y empieza a parecerse al juego real.

Mujer haciendo zancadas búlgaras con mancuernas en un gimnasio, entrenando como Mijailo Mudryk.

La fuerza que más le conviene en el gimnasio

Si yo tuviera que elegir una dirección, evitaría convertir el plan en una rutina de hipertrofia clásica. Un extremo explosivo suele beneficiarse más de un trabajo que combine cargas altas, movimiento rápido y volumen moderado, porque el objetivo no es hinchar piernas sin más, sino mejorar la tasa de desarrollo de fuerza, es decir, la velocidad con la que el músculo genera tensión.

  • Fuerza máxima: crea una base sólida para acelerar mejor. Aquí encajan series cortas, normalmente de 3 a 5 repeticiones, con técnica limpia.
  • Fuerza excéntrica: ayuda a tolerar frenadas y reduce el castigo sobre isquios y aductores. El gesto de desacelerar es tan importante como el de salir.
  • Fuerza unilateral: una zancada, una pierna manda. Split squats, step-ups y variantes similares corrigen asimetrías y mejoran la transferencia al sprint.
  • Potencia: saltos, lanzamientos y trabajo con intención máxima de velocidad mantienen viva la cualidad que más se parece al juego real.
  • Estabilidad del tronco: no para “hacer abdominales”, sino para transmitir fuerza entre cadera y tren superior sin fugas de energía.

Yo suelo resumirlo así: si un ejercicio no ayuda a correr mejor, frenar mejor o repetir esfuerzos con menos coste, probablemente ocupa sitio de más. Y con esa idea clara, vale la pena entrar en la selección concreta de ejercicios.

Los ejercicios que yo priorizaría para ese perfil

En un jugador de este tipo, no me interesa una carta interminable de máquinas. Me interesa una selección breve, medible y fácil de progresar. Un bloque bien construido de 5 a 7 ejercicios suele ser suficiente si cada uno cumple una función clara dentro de la semana.

Ejercicio Dosis orientativa Qué desarrolla Por qué lo elegiría
Sentadilla frontal o trap bar deadlift 3-5 series de 3-5 repeticiones Fuerza máxima y extensión de cadera y rodilla Me da una base potente sin castigar tanto la técnica como otras variantes más agresivas.
Bulgarian split squat 3-4 series de 6-8 repeticiones por pierna Fuerza unilateral y control de estabilidad Es muy transferible al sprint y corrige desbalances entre piernas.
Nordic hamstring 2-3 series de 4-6 repeticiones Trabajo excéntrico de isquios Protege una zona crítica en jugadores que viven de arrancar y frenar constantemente.
Hip thrust o peso muerto rumano 3-4 series de 5-8 repeticiones Cadena posterior y potencia de cadera Ayuda a convertir la extensión de cadera en velocidad real sobre el césped.
Press banca o dominadas y remo 3-4 series de 5-8 repeticiones Tren superior útil y robustez en el contacto Un extremo no solo corre; también choca, protege y estabiliza el gesto técnico.
Pallof press, side plank o carries 2-4 bloques cortos de 20-30 segundos o 8-12 repeticiones Core anti-rotación y control lumbopélvico El tronco debe transmitir fuerza, no robarla. Aquí se gana mucha calidad invisible.
Saltos horizontales o box jumps 3-5 series de 3-5 repeticiones Potencia y reactividad Sirven para que la fuerza no se quede lenta y se traduzca en acciones explosivas.

Si tuviera que dejar una sola advertencia, sería esta: no hace falta tocar el fallo muscular. En este contexto, la calidad de ejecución pesa mucho más que el heroísmo de una serie interminable. Cuando la sesión termina, el objetivo es salir mejor, no destruido.

Cómo organizaría la semana sin perder chispa

La fuerza no vive aislada del fútbol. Si la coloco mal en la semana, puede restar sprint, restar frescura y hasta aumentar el riesgo de lesión. Yo prefiero pensar en microdosis: una carga suficiente para estimular, pero no tan grande como para entorpecer el trabajo específico con balón.

Periodo Objetivo Frecuencia Contenido habitual
Pretemporada Construir base y tolerancia al trabajo 3-4 sesiones por semana Más volumen, más unilateral, más cadena posterior y algo más de potencia controlada.
Temporada con un partido por semana Mantener y afinar 2 sesiones por semana Un día de fuerza pesada y un día más corto de potencia, core y accesorios.
Semana con dos partidos Conservar estímulo sin acumular fatiga 1-2 microdosis Activación, isquios, tronco y algún patrón de empuje o tirón muy breve.

Si el partido cae el sábado, yo ubicaría la sesión más dura de piernas el lunes o el martes, dejaría una segunda sesión más corta hacia el miércoles o jueves y reservaría el viernes para activación ligera. Si el calendario cambia, el plan también debe cambiar; la rigidez suele ser un mal consejo en fútbol.

La UEFA habla precisamente de diseño de semana, carga interna y externa, y de una dosis mínima de velocidad, resistencia y fuerza. Esa idea me parece clave: no se trata de hacer más, sino de hacer lo justo en el momento correcto. Y esa lógica también ayuda a entender qué conviene evitar.

Los errores que más frenan a este tipo de jugador

En perfiles como este, he visto fallos muy repetidos. Lo curioso es que casi siempre nacen de buenas intenciones: querer mejorar rápido, querer ganar masa o querer “ponerse más fuerte” sin pensar en el contexto del juego.

  • Buscar hipertrofia por encima de rendimiento y terminar con más peso pero peor arranque.
  • Entrenar piernas al fallo y llegar pesado al césped al día siguiente.
  • Olvidar isquios, aductores y gemelos, que son los que más sufren en la aceleración y la frenada.
  • No medir la carga con RPE, minutos o sensación de fatiga, como si todas las semanas fueran iguales.
  • Copiar rutinas de internet que no respetan partidos, viajes, recuperación ni estado físico real.
  • Hacer fuerza pero no sprintar, saltar o cambiar de dirección después, perdiendo transferencia al juego.

La FIFA lleva tiempo insistiendo en que la prevención de lesiones es más importante que nunca por la carga física y mental del fútbol moderno, y ese recordatorio me parece muy sensato. Si el plan añade kilos pero resta movilidad, velocidad o continuidad competitiva, el balance final es malo aunque el gimnasio parezca impecable.

Por eso yo prefiero una lógica simple: pocas cosas, bien elegidas, bien medidas y bien colocadas en el calendario. El resto suele ser ruido.

La versión práctica para un jugador amateur

Si tuviera que bajar todo esto a un futbolista amateur o semiprofesional, me quedaría con un plan simple: dos días de fuerza, una dosis corta de potencia y una base de recuperación que no se negocia. No hace falta copiar el volumen de un profesional; hace falta copiar el criterio.

  • 2 sesiones semanales de 45-70 minutos.
  • 3 o 4 ejercicios grandes por sesión, no 10.
  • 1 patrón de sentadilla o zancada, 1 bisagra de cadera, 1 empuje y 1 tirón.
  • 1 bloque específico para isquios o aductores en cada microciclo.
  • 7-9 horas de sueño y una ingesta de proteína de 1,6 a 2,2 g/kg/día.
  • Carbohidratos alrededor del entrenamiento para no llegar vacío a las tareas rápidas.

Si yo cerrara la idea con una sola frase, sería esta: la fuerza útil para un extremo no se mide en el espejo, sino en la calidad de su primera arrancada, en la limpieza de su frenada y en la manera en que repite acciones decisivas sin romperse. Ahí es donde un perfil como el de Mudryk puede pasar de ser solo veloz a ser realmente determinante.

Preguntas frecuentes

Un extremo necesita fuerza útil y rápida, no solo músculo. Prioriza fuerza máxima, potencia, fuerza excéntrica y estabilidad del tronco para mejorar arranque, frenada y cambios de dirección.

Durante la temporada regular, 2 sesiones semanales suelen ser suficientes. Una puede ser más pesada y otra más corta, enfocada en potencia y core, para mantener el estímulo sin generar fatiga excesiva.

Ejercicios como sentadilla frontal, Bulgarian split squat, Nordic hamstring, hip thrust, press banca y trabajo de core (Pallof press) son fundamentales. También incorpora saltos para potencia y reactividad.

Evita buscar hipertrofia excesiva, entrenar al fallo muscular, descuidar isquios y aductores, no medir la carga y copiar rutinas genéricas. El objetivo es mejorar el rendimiento en el campo, no solo en el gimnasio.

Un amateur debe enfocarse en 2 sesiones semanales de 45-70 minutos con 3-4 ejercicios grandes por sesión (sentadilla/zancada, bisagra de cadera, empuje, tirón), un bloque de isquios/aductores y priorizar el sueño y la nutrición.

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Javier Olvera

Javier Olvera

Soy Javier Olvera, un apasionado del entrenamiento, la nutrición y el fitness integral con más de 10 años de experiencia en la creación de contenido especializado en estos temas. A lo largo de mi carrera, he analizado tendencias del mercado y he investigado profundamente sobre cómo optimizar el rendimiento físico y mejorar la salud a través de una alimentación adecuada y un entrenamiento efectivo. Mi enfoque se centra en desglosar información compleja para que sea accesible y comprensible para todos. Me esfuerzo por ofrecer análisis objetivos y bien fundamentados, apoyados en datos actuales y relevantes, lo que me permite proporcionar a mis lectores una perspectiva clara y práctica sobre el mundo del fitness. Comprometido con la misión de brindar información precisa y actualizada, mi objetivo es empoderar a las personas para que tomen decisiones informadas sobre su bienestar. En este espacio, espero compartir conocimientos que inspiren y motiven a cada uno de ustedes a alcanzar sus metas de salud y fitness.

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